El comisario jubilado José Manuel Villarejo tras salir de la Audiencia Nacional. / FOTO Y VÍDEO: Europa press

La Fiscalía pide 13 años a Villarejo y López Madrid por acosar a una doctora

El Ministerio Público considera que el «hostigamiento» llegó a tal punto que llegaron a agredir en dos ocasiones a la mujer

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Uno de los episodios más sórdidos del 'caso Villarejo' ya conoce el escrito de acusación. La Fiscalía Provincial de Madrid ha solicitado una pena de 13 años y dos meses de cárcel para el comisario jubilado José Manuel Villarejo y el empresario Javier López Madrid, también conocido como el «compi yogui», por las supuestas amenazas y coacciones que de forma «reiterada» e «insistente» hicieron a la doctora Elisa Pinto para que no denunciara al exconsejero de la constructora OHL y yerno de su presidente Villar Mir.

En una nota informativa, el Ministerio Público ha explicado que el acoso llegó a tal punto que llegaron a agredir en dos ocasiones a la mujer y hasta ordenaron a personas desconocidas que se dirigieran a un hijo menor de edad de la víctima para decirle «también estamos pendientes de vosotros». Por estas acciones, la Fiscalía les imputa delitos continuados de coacciones (tres años) y amenazas (un año y ocho meses), delitos contra la Administración de Justicia (un año y seis meses) y dos delitos de lesiones (tres años y seis meses cada uno).

Los hechos se remontan a 2012, cuando Pinto era jefa del servicio de dermatología del Hospital San Camilo de Madrid y en su condición de médico especialista conocía a la familia del empresario acusado, con quien al año siguiente comenzó una relación de «estrecha» amistad.

Según el relato que recoge la Fiscalía, a partir de entonces -y hasta septiembre de 2013- comenzó a recibir regalos, mensajes subidos de tono, fotografías sexuales explícitas recíprocas o a tener encuentros «deliberadamente» casuales en sitios públicos: tiendas, restaurantes y lugar de trabajo.

En septiembre de 2013, López Madrid contactó con Villarejo, entonces comisario de Policía adjunto a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía. Dicho contacto se estableció con la finalidad de hostigar a Pinto y evitar que le denunciara y, de paso, para que pusiera a su disposición particular los medios parapoliciales necesarios para desacreditar las denuncias.

Cloacas del Estado

Así, entre los meses de septiembre y diciembre la doctora comenzó a recibir llamadas telefónicas y mensajes amenazantes de López Madrid, diciéndole entre otras cosas, que había contratado a un comisario al que describió como las «cloacas del estado» para que le ayudara a solucionar su resistencia, que era experto en generar coartadas falsas y en poner en su sitio a «chulas» como ella.

Estas llamadas, «en principio», eran anónimas con voz de mujer distorsionada a su número personal de móvil y al fijo de su domicilio familiar en las que le decían: «Puta no te acerques a López Madrid». Pinto también recibió llamadas a su otro número personal de móvil desde otros teléfonos correspondientes a tarjetas prepago adquiridas con identidad falsa que iban cambiando cada poco tiempo.

La Fiscalía sostiene que el 10 de diciembre de 2013 ambos acusados se reunieron en las oficinas de Cenyt -grupo empresarial de Villarejo- en Torre Picasso y a continuación se dirigieron a la consulta de la víctima. Allí, según el fiscal, hostigaron de nuevo a Pinto. Le advirtieron de que le estaban vigilando y de que la policía vendría a visitarla si no cesaban las denuncias.

Todos estos actos estaban dirigidos a alterar el sentimiento de seguridad y paz de la mujer, «tratando de impedirle actuar libremente». Y ello porque las acciones que de manera «insistente» y «reiterada» realizaron los acusados pusieron de manifiesto que la víctima estaba siendo vigilada y perseguida y que, además, «alteraron gravemente su vida cotidiana», teniendo que contratar seguridad privada, sus hijos dejaron de ir al parque y dejó de conducir durante al menos seis años.

«Recuerda: dinero y poder, estás muerta»

Los mensajes amenazantes por encargo de los acusados hacia la mujer continuaron hasta principios de 2015. Entre ellos están los siguientes: «Puta loca judía», «¿Sabes que quien nos paga se fue a ver tranquilo el partido a Lisboa en un avión privado mientras tu permaneces encerrada? Recuerda: dinero y poder! Estás muerta!» o «que tu hijo estuviese delante no fue un accidente...Dolor...Más y más dolor...Les has cambiado de cole crees que es más seguro?».

Según la Fiscalía, la primera agresión se produjo el 13 de enero de 2014, cuando la mujer se encontraba en el interior de su vehículo parado en la calle y una persona desconocida se introdujo en la parte trasera y, esgrimiendo un cuchillo, se lo clavó en el hombro mientras decía «estás indefensa».

La segunda ocurrió el 10 de abril. Ese día Pinto iba con su hijo menor en su vehículo y, tras bajarse de su coche para buscar el alzador para el niño, fue abordada en la calle Triana por Villarejo, quien -según el relato de la Fiscalía- propinó a la víctima un corte en el abdomen por encima de la blusa con un instrumento cortante mientras profería la expresión: «López Madrid quiere que cierres la boca». El Ministerio Público ha destacado que la doctora denunció su situación de hostigamiento hasta en 15 ocasiones.