el diputado de Más País, Íñigo Errejón, durante su comparecencia ante el juez. / FOTO: efe | VÍDEO: EP

Errejón, absuelto al no quedar acreditada la patada a un vecino de Madrid

Tan solo resulta probada la petición de la foto por el denunciante, la negativa del denunciado y la discusión posterior entre ellos, ha subrayado el juez

R. C.

«Es obvio que alguien no dice la verdad, pero no quién, y por ello no procede deducir testimonio para la incoación de un procedimiento penal». Íñigo Errejón ha sido absuelto del delito leve de maltrato del que se le acusaba por supuestamente haberle propinado una patada a un vecino de Lavapiés (Madrid) la noche del 2 de mayo de 2021. Así lo ha determinado el Juzgado de Instrucción Número 16 de Madrid, en cuya sentencia, de este mismo lunes, el magistrado Fernando Fernández estima la petición de la Fiscalía y de la defensa del líder de Más Madrid. «No ha quedado acreditado que el denunciado propinase una patada al denunciante», asegura.

«La prueba practicada no ha evidenciado cómo se produjeron los hechos, si fueron como señala el denunciante o si lo fueron como señala el denunciado. Tan solo resulta probada la petición de la foto por el denunciante, la negativa del denunciado y la discusión posterior entre ellos», recoge una sentencia que tampoco pasa por alto que las versiones de uno y otro «son claramente contradictorias» y que las cámaras de vídeo de la zona «no arrojan luz sobre lo ocurrido, pese al intento de mejora de las imágenes».

Por tanto, el juzgado ha desestimado la petición del abogado del denunciante, que reclamaba que se condenara a Íñigo Errejón a una multa de 6.000 euros (100 euros por día durante 60 días) y a una indemnización de 1.500 euros. El juez Fernando Fernández sí ha considerado probado que el 2 de mayo de 2021, a las 22:50 horas, el líder de Más Madrid caminaba por la calle La Fe de Madrid con un grupo de personas y que, al detenerse en una tienda de alimentación, se encontró con el denunciante. Según el relato de hechos probados, el vecino de Lavapiés, que iba acompañado de otro hombre, le pidió que se hicieran una fotografía juntos. «El denunciado se negó, el denunciante insistió, y se produjo una discusión entre ellos», se lee en la sentencia.

Errejón negó la patada

En el juicio que se celebró el pasado 29 de abril, Íñigo Errejón había negado haber agredido al jubilado. «Solo le aparte porque estaba abrazándome», explicó entonces el acusado, que en todo momento negó que aquel día agrediera al denunciante, un individuo de 67 años, cuando paseaba con dos amigos por Lavapiés. Según su versión, el hombre se acercó para «abrazarme y agarrarme», después de haberle pedido un selfie y de haberle increpado.

Errejón recordó ante el juez que ahora le ha absuelto que tenía prisa porque se acercaba el toque de queda e iba a empezar la jornada de reflexión de las elecciones del 4-M. En ese contexto –explicó- el denunciante le paró, y en «actitud burlona», le dijo: «Errejón, rojillo, ¿cómo no te vas a hacer una foto conmigo?, que hasta tengo una con Monedero». El diputado ha mantenido que solo le respondió con un «payaso».

«Yo no he dado a nadie una patada en mi vida. Le aparté la mano cuando se acercaba para agarrarme para un selfie después de cuatro o cinco negativas por mi parte. Entonces Héctor Tejero, compañero de trabajo mío, me dijo: 'Vámonos de aquí que este es un busca ruinas'», sostiene Errejón.

La versión de la supuesta víctima ante el juez ha sido otra. «Estaba tomando algo en un bar y al salir vimos al señor Errejón. Le pedí una foto pero me dijo: 'Yo a estas horas ya no trabajo'». Ante esta respuesta, el jubilado reconoció que insistió en el selfie con otra frase: « Yo soy uno de los que en Internet te pongo a parir» Y, según el denunciante, esas doce palabras encendieron al diputado, que le asestó un puntapié en el estómago.

El jubilado, que aquel día detalló al tribunal que sufre un cáncer de colon, aseguró que tres días después fue al hospital porque tras la agresión comenzó a sentir un «dolor agudo» en el vientre. Según su versión, el médico que le atendió le dijo que había que operar y que si le hubieran golpeado «más cerca» le hubieran sacado las «tripas fuera».