El Rey emérito cumple hoy 83 años

Los próximos meses dirimirán su futuro judicial en el Supremo con tres diligencias de la Fiscalía y el examen de una querella política

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Tras residir 72 años en España, después de celebrar más de medio siglo de su designación oficial como heredero de Franco, transcurridos 45 años desde su coronación y seis y medio de su abdicación, don Juan Carlos cumple este martes 83 años en su peor momento personal.

Alejado de su familia, en el 'exilio' forzado de Abu Dabi desde agosto pasado «ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados», el rey emérito pasará este martes su aniversario más amargo. Los cantos de sirena de su entorno patrio sobre su inminente regreso en Navidad se quedaron en eso, en simples intenciones. La razón esgrimida fue la pandemia y el temor a contagiarse por tratarse de una persona de alto riesgo, pero los motivos reales no han cambiado desde verano.

Su horizonte procesal sigue abierto; existe la necesidad de mantener el cortafuegos con Felipe VI tras la decepcionante actuación de su padre, y qué mejor manera que contener su protagonismo fuera del país; y, en línea con esta decisión, evitar las interferencias tras el reciente anuncio del Gobierno de impulsar una Ley de la Corona. Una modificación orgánica que vaya más allá de las medidas de transparencia y buen gobierno que ha ido aprobando el Rey desde que accedió al trono en junio de 2014.

Trece indicios de delito

La fotografía de don Juan Carlos tomada el pasado 29 de diciembre y difundida este domingo por Telecinco, en la que se le ve en el puerto deportivo de la Isla de Yas, caminando con dificultad con la ayuda de dos escoltas, es la primera instantánea en cinco meses. El retrato de un hombre anciano e impedido que reside en un hotel de lujo a 5.700 kilómetros de la Zarzuela, y que espera con resignación el momento para regresar a casa.

Sin embargo, esos «acontecimientos pasados» que investiga la Fiscalía del Tribunal Supremo -dada su condición de aforado- no tienen visos de cerrarse de forma próxima, al menos en su totalidad. El anterior monarca tiene abiertas tres diligencias para dirimir si cometió delitos fiscales y blanqueo de capitales tras conocerse el patrimonio oculto al fisco español.

Hace un mes su abogado anunció la presentación ante la autoridad tributaria de una declaración «sin requerimiento previo» para satisfacer una deuda tributaria de 678.393 euros, incluyendo intereses y recargos, de los ejercicios 2016 a 2018. Los fiscales responsables de la investigación comunicaron a través de una nota que la citada declaración voluntaria se trataría del impuesto de sociedades y que iba a ser analizada para confirmar si había sido «espontánea, veraz y completa».

Este movimiento de la defensa de don Juan Carlos busca cerrar una de las tres diligencias en marcha: la referida a los movimientos de dinero con tarjetas opacas. Las otras dos son las comisiones por las obras del AVE saudí y el hallazgo de una cuenta sospechosa en la Isla de Jerse, según advirtió Antiblanqueo. La primera se va a archivar porque los hechos son anteriores a su abdicación, cuando era inviolable, y la segunda no preocupa al entorno del emérito.

De forma paralela, la Fiscalía del Supremo también tiene que pronunciarse en las próximas semanas sobre la admisión de una querella de Izquierda Unida, que ha abonado 12.000 euros de fianza para personarse. La formación en el Gobierno aprecia hasta 13 indicios de delito contra don Juan Carlos.