Francisco Gómez Iglesias, conocido como 'Pequeño Nicolás' / Efe

El fiscal pide cuatro años de cárcel al pequeño Nicolás por falsear su DNI

Finaliza el juicio por modificar su documento personal para el examen de selectividad con ayuda de un amigo y de una funcionaria

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Visto para sentencia el segundo juicio en menos de 15 días para Francisco Nicolás Gómez Iglesias. El fiscal elevó este martes a definitiva su petición de cuatro años y medio de cárcel y una multa de 36.000 euros como presunto inductor y cooperador necesario en la falsificación de su DNI para que un amigo pudiera suplirlo en el examen de selectividad de 2012. El joven de 27 años no hizo uso del turno de última palabra.

Durante la última sesión de la vista oral celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, el representante del Ministerio Público interesó igualmente penas de prisión y multa para los otros dos acusados, que son el joven que presuntamente hizo el examen, Manuel Avelló, y la funcionaria de la comisaría de Tetuán (Madrid) que elaboró el DNI que resultó ser falso. Para ellos se pide cuatro años de prisión y multa.

Según la Fiscalía, la participación del pequeño Nicolás y de su amigo está acreditada por las declaraciones que realizaron en su día los compañeros de instituto, con independencia de que, con una excepción, la mayoría se limitara a señalar que los hechos ocurrieron hace ocho años y no los recordaban con claridad. Para el fiscal también tiene especial importancia el hecho de que Gómez Iglesias sacara en el examen dos puntos y medio más que su media en Bachillerato, y que la nota obtenida, un 8,25, fuera muy similar al 9 que logró Avelló en la convocatoria de junio, ya que el supuesto fraude se produjo en la de septiembre.

El papel de la funcionaria

El informe cargó las tintas, además, en la actuación de la funcionaria, en la que vio una clara «connivencia de hecho» con los planes del principal acusado pese a no poder demostrarse una relación directa o conocimiento entre ambos. En este punto, recordó que el joven se vanagloriaba en público de tener «amigos que son comisarios de Policía». Pese a reconocer ciertas contradicciones entre los testigos sobre el sistema que se empleaba en 2012, cuando en la expedición de un DNI por extravío se cambia la foto, como es el caso, el Fiscal destacó el hecho de que no se guardara el talón foto.

«No revisó a conciencia la foto aportada cuando el DNI se hacía dos días después haberse expedido el anterior y, además, se cambiaba la foto y la firma, y no dejó constancia de ninguna forma de estos cambios, ni en el programa informático ni mediante talón-foto», defendió el fiscal, que añadió que el delito de falsedad habría quedado impune si una periodista del diario Público no hubiera aportado el documento falso años después.

En el primer juicio, referido al viaje a Ribadeo (Lugo) en el que el acusado se hizo pasar como un emisario del Gobierno y de la Casa Real ante el presidente de ALSA, la Fiscalía de Madrid reclamó siete años de cárcel.