El Gobierno apuesta por la cultura del pacto

03/07/2018

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha llamado este martes a los grupos parlamentarios de la oposición a huir de la política "belicosa" y a centrarse en la colaboración y la cooperación para buscar acuerdos desde el convencimiento de que "las entregas" son imprescindibles para sellar pactos y no deben verse como algo que debilite sino al contrario, que fortalece.

Así lo ha asegurado Calvo durante su comparecencia ante la Comisión Constitucional del Congreso, a la que ha acudido a explicar sus planes como vicepresidenta, ministra de la Presidencia y responsable también de las Relaciones con las Cortes.

La número dos del Ejecutivo ha dejado claro que, con la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, las cosas han cambiado y también deben hacerlo los "registros" parlamentarios. Por eso se ha comprometido a "dejar atrás prácticas" de las que, ha dicho, se ha abusado en los últimos años, desde la mayoría absoluta del PP.

En este sentido, ha recordado que el Ejecutivo ya ha empezado a levantar los vetos presupuestarios con los que el Gobierno de Mariano Rajoy había venido impidiendo el debate de proposiciones de ley de la oposición y de los parlamentos autonómicos.

Eso sí, ha avisado de que la disposición del Gobierno a no hacer un uso "desorbitado y excesivo" de los vetos no significa que vaya a renunciar a utilizar esa prerrogativa constitucional, pero sí ha garantizado que lo hará sólo cuando lo juzgue "estrictamente necesario".

Control y rendición de cuentas

Asimismo, ha asegurado que el Gobierno no va a "eludir la rendición de cuentas y que las comparecencias de los miembros del Gabinete van a formar parte del "paisaje habitual". "El cambio de registro nos obliga a todos a reconocernos como diversos, a encontrarnos todas las cuestiones sin desprendernos de de nuestros perfiles si eso nos ayuda a construir", ha destacado Calvo.

A eso, ha remarcado, es a lo que deben estar convocados tanto el Gobierno como los grupos políticos, cada uno dentro de sus "posibilidades", no sólo porque la "aritmética parlamentaria" les "obliga", sino también porque es "lo correcto" tras 40 años de vigencia de la Constitución.

"Olvidemos los tiempos de las mayorías absolutas porque no vendrán o será muy difícil que vengan", ha dicho, incidiendo en que hay que asumir que nadie está "en la posesión absoluta de la verdad" y que hay que encontrarse en el terreno de "los matices". "Hagamos un país en el que la política abandone el terreno más belicoso y encontrémonos en otros espacios", ha reclamado la vicepresidenta.

Entender al otro fortalece

En este contexto, ha hecho hincapié en que no hay que ver la negociación, el diálogo, el debate y las "entregas" que son necesarias para alcanzar acuerdos como algo que "debilita" porque en realidad "se es más fuerte cuando se entiende al otro y cuando se acercan posiciones".

"Un buen pacto es aquel del que todos salen medio contentos y medio tristes porque todos han cedido y todos están dispuestos a cumplirlo", ha aseverado, reiterando que el Gobierno va a cultivar esta "cultura de la negociación, la colaboración y el encuentro".

Calvo asume que habrá que combinar esta actitud con la de la "confrontación legítima" porque los grupos parlamentarios son "diversos", pero se ha mostrado convencida de que "ha llegado el momento de ceder el espacio a la cooperación necesaria" porque España ya es una "democracia madura y resistente".

Precisamente por la madurez de la democracia española, Calvo ha ratificado la determinación del Gobierno de eliminar los "elementos más regresivos de la Ley Mordaza", para que los ciudadanos recuperen libertades y derechos, que no pueden caminar en dirección contraria al avance de una sociedad.

La vicepresidenta también ha llamado la atención sobre la "ingente" cantidad de directivas europeas que España tiene pendiente de transponer, un retraso por el que se enfrenta a "multas elevadísimas". Y se ha comprometido a trabajar para darle la vuelta a esta situación y cumplir con la UE.