El rey Felipe VI y Pedro Sánchez inauguran el salón del automóvil de Barcelona. / Efe

Aragonès y Colau plantan a Felipe VI y Sánchez en Barcelona

Apenas un centenar de personas se manifiestan contra el Rey en la capital catalana

CRISTIAN REINO Barcelona

El rey Felipe VI y el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, han presidido este jueves la inauguración del salón del automóvil en la Fira de Barcelona. El acto ha contado con la ausencia del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau. En su lugar, el Govern ha enviado al consejero de Empresa, Roger Torrent, que ha participado en la comida celebrada por el comité organizador en la Fira de Barcelona y ha posado en la foto de familia, pero no ha acudido al recibimiento protocolario al monarca a las puertas del recinto ferial. En representación del Ayuntamiento ha acudido el teniente de alcalde Jaume Collboni. Por la tarde, las autoridades harán un recorrido por el salón. El Rey y Sánchez han entrado juntos al salón. También han participado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto; la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, y el presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), José Vicente de los Mozos.

Poco antes del inicio del evento, un centenar de personas han protestado contra la presencia del jefe del Estado. «No tenemos rey, 1-O, ni olvido ni perdón», son algunos de los lemas que se han escuchado en la plaza de España, cortada al tráfico por los manifestantes, muy cerca del recinto ferial. Algunos de los independentistas presentes en la protesta han quemado banderas españolas. En cualquier caso, había mucha menos gente que en otras ocasiones anteriores, en que la visita de Felipe VI concitó más rechazo por parte del nacionalismo catalán.

Se trata de la cuarta visita del Rey a Barcelona en 2021. Felipe VI ha viajado a la ciudad condal un día antes del 1-O, el día en que se conmemora por parte del soberanismo el cuarto aniversario del referéndum ilegal de 2017. El secesionismo ha programado protestas para todo el fin de semana. También el domingo, en que coincidirá con el cuarto aniversario del discurso del Rey, que tanto critica el independentismo. Tanto el Rey como el presidente del Gobierno trasladan una imagen de normalidad institucional con su presencia periódica en la capital catalana, justo lo contrario que quiere escenificar Aragonès con sus plantones, para visualizar que sigue vivo el conflicto político. El presidente de la Generalitat justificó su ausencia para poder participar en la última jornada del debate de política general en el Parlament.

Felipe VI y Aragonès coincidieron en junio en la reunión anual del Círculo de Economía y en el Mobile Congress. Desde entonces, el Gobierno ha concedido los indultos a los nueve presos del 'procés' y se ha reactivado la mesa de diálogo sobre Cataluña. Aun así, Aragonès ha evitado la foto con el monarca, en víspera del 1-O, días después de arropar a Puigdemont, después de su detención, y en plena negociación de los Presupuestos de la Generalitat con la CUP. Aragonès puso fin al boicot al monarca iniciado con Quim Torra en junio de 2018. Entonces, el presidente del Govern se comprometió a que ningún miembro de su Ejecutivo iría a actos convocados por la Casa Real ni la Generalitat invitaría al monarca a ningún acto en Cataluña.