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Pillado por el helicóptero de la DGT a 202 km/h a 50 metros de reaccionar

A esta velocidad se recorren 56 metros cada segundo –que es el tiempo que transcurre desde que se advierte el peligro hasta que se comienza a frenar–: es decir, la longitud de medio campo de fútbol en 1 segundo antes de comenzar a pisar el freno

J. BACORELLE Madrid

Aunque circulemos por una carretera o autopista de varios carriles y sin tránsito, no cumplir con las normas de tráfico puede suponer importantes consecuencias, porque en muchas ocasiones, aunque no nos demos cuenta, estamos siendo vigilados por los radares, drones y helicópteros de la DGT.

Es lo que le ha sucedido al conductor protagonista de este vídeo, que circulaba por una autovía superando los límites de velocidad establecidos y utilizando los carriles de circulación indebidos.

Los radares de los helicópteros, cuando captan una infracción de velocidad, miden la velocidad del vehículo en tres puntos y luego calculan automáticamente la media de esas tres mediciones antes de que se proponga el expediente sancionador. En esta foto se ve a un turismo de color oscuro que marcha por una autovía, sin respetar los carriles, ocupando la parte central, a 202 km/h, y con puntas de 205 km/h. Un conjunto de infracciones por los que el conductor del vehículo podría recibir una multa de 600€ y perder 6 puntos del carné.

En España, la velocidad máxima permitida en autovías y autopistas es de 120 km/h desde el año 1979.

A 202 km/h un conductor recorre nada menos 56 metros cada segundo –que es el tiempo que transcurre desde que se advierte el peligro hasta que se comienza a frenar–: es decir, la longitud de medio campo de fútbol en 1 segundo antes de comenzar a pisar el freno.

Además de la velocidad, la DGT recuerda que se debe circular por el carril de la derecha, manteniendo una trayectoria predecible al volante, señalizando los cambios de carril con antelación.

En progresión normal (sin hacer maniobras), como norma general se debe circular siempre por la derecha, manteniendo una separación adecuada con todos los vehículos que circulen por la vía. En carreteras, autopistas y autovías las velocidades son más altas y es más seguro circular por el carril derecho y usar el resto para adelantamientos y otras circunstancias del tráfico.

En cambio, en vías urbanas, los conductores tienen libertad para ocupar el carril más conveniente a su destino siempre que haya dos carriles –o más– por sentido y estén delimitados por líneas.