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Cómo conseguir que tus llantas luzcan como nuevas

Hay que tener cuidado con conducir demasiado cerca del bordillo de una acera, por ejemplo, ya que las puedes rozar accidentalmente, o bien l

S. M.

Todo conductor se preocupa de llevar los neumáticos en correctas condiciones ya que son el principal elemento que une el vehículo con la carretera, pero ¿y qué pasa con las llantas? Para aquellos que les guste que luzcan como el primer día, habrá que tener cuidado con conducir demasiado cerca del bordillo de una acera, por ejemplo, ya que las puedes rozar accidentalmente. O incluso las pastillas de freno también pueden ser motivo de preocupación cuando se trata del cuidado de las llantas, ya que el polvo resulta demasiado abrasivo para el metal.

Seguir una serie de consejos útiles para mantenerlas en buen estado, seguir una rutina de limpieza o conducir con más conciencia, pueden ser dos de los primeros pasos a seguir. Por eso, desde StressFreeCarRental nos ofrecen seis recomendaciones para unas llantas perfectas:

- Limpieza: Por muy tentador que resulte coger la manguera a presión para limpiar las ruedas, la fuerza del agua puede provocarles abolladuras y grietas. Coge un cubo de agua caliente y échalo sobre las ruedas para eliminar la mayor parte de la suciedad. A continuación, utiliza una esponja suave, introdúcela entre los radios y elimina la suciedad más incrustada.

- Protección: Compra una cera protectora de llantas que te servirá, no solo para protegerlas, sino que también facilitará su limpieza. Cuando elijas un producto, asegúrate de que tiene un pH neutro. De este modo, es más probable que la suciedad se desprenda en lugar de adherirse al metal. Puedes comprar protectores de llantas, pero no son recomendables ya que la suciedad puede quedar atrapada en ellos.

- Pastillas de freno: Aunque no forman parte de las llantas de aleación, las pastillas de freno generan mucho polvo y suciedad. Esto puede adherirse a las llantas y terminar corroyendo el metal. Las nuevas pastillas de freno se ensucian menos y son mucho más seguras.

- Suciedad: La suciedad que se acumula en las llantas puede dar lugar a problemas de corrosión. Por ejemplo, el barro o la sal de la carretera pueden dar lugar a este problema. Adoptar el hábito de limpiar las ruedas una vez a la semana garantizará que siempre estén en buen estado, además de poder detectar cualquier alteración a tiempo y buscar solución antes de que resulte demasiado costoso.

- Bordillos: Los destructores de llantas más comunes son los bordillos. Ya sea por aparcar en paralelo o por encontrarse con un bordillo más alto de lo previsto, estos pueden rayar y abollar fácilmente las llantas. Lamentablemente, no hay forma de evitar que esto ocurra, la solución es tener más cuidado al conducir y evitar acercarse a los bordillos.

- Rasguños: Si rayas o estropeas tus neumáticos, se pueden arreglar lijando la zona dañada y aplicando una nueva capa de pintura. También hay expertos en reacondicionamiento de llantas de aleación que se encargan de este trabajo y pueden incluso personalizar el color.