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Mercedes EQA: un SUV eléctrico práctico y compacto

La marca alemana amplía su oferta cien por cien eléctrica con un modelo con más de casi 400 km de autonomía real que destaca por su confort de marcha

U. MEZCUA

Eléctrico, compacto, cómodo y práctico. Cuatro palabras que resumen a la perfección el espíritu del EQA, el segundo modelo cien por cien eléctrico de Mercedes-Benz, tras el EQC. En marcha destaca especialmente por su confort de marcha y su buena insonorización.

Ensamblado sobre la plataforma del GLA de combustión, las diferencias estéticas con el modelo térmico son escasas pero se dejan notar. Las más notables son la parrilla cubierta, los remates en azul EQ de los grupos ópticos delanteros, los emblemas laterales o la tira lumínica que une los grupos ópticos traseros. Además, la matrícula posterior se sitúa en una posición más baja, y los bajos son carenados, en aras de lograr un mejor coeficiente aerodinámico y poder estirar más la duración de la batería.

Por ahora está disponible únicamente con configuración EQA250, con un propulsor de 190CV asociado al eje delantero. Más adelante llegarán las versiones 300 y 350, con 228 y 292CV, y tracción total 4Matic gracias a un segundo motor en el eje posterior.

El EQA250, que ya hemos podido probar por los alrededores de Madrid, es cómodo de llevar y de funcionamiento particularmente agradable. Es capaz de acelerar de 0 a 100 en 8,9 segundos y, aunque no ofrece el empuje arrollador (lo que probablemente agradecerán los pasajeros) al que acostumbran otros eléctricos la mecánica de 190CV ofrece un rendimiento más que idóneo para la inmensa mayoría de situaciones de conducción. El modo Sport del selector permite además realizar una conducción más ágil (hay además modos Eco, Confort -el más equilibrado- y configurable Individual.

Dicha versión EQA250 homologa una autonomía de más de 400 km, que en condiciones mixtas de conducción real puede superar los 350. Según Mercedes, si la conducción es mayoritariamente urbana se pueden rozar los 500, gracias a que en este tipo de vías es donde la recuperación -fruto de constantes frenadas por los semáforos y los atascos- y las bajas velocidades permiten a los eléctricos sacar lo mejor de su potencial.

Para ayudar al conductor a sacar el máximo partido a la retención, el EQA incorpora dos levas tras el volante que permiten alternar entre cuatro niveles diferentes: D+, D, D - y D - -. En el primero de ellos el coche rueda libre, sin resistencia, mientras que el último es equiparable a lo que otras marcas denominan «pedal único»: se puede llegar a conducir sin utilizar el pedal de freno, dado el alto nivel de recuperación energética que se aplica.

Durante nuestra prueba, de alrededor de 77 kilómetros con conducción mixta urbana - autovía y algo de carreteras secundarias (en la que tratamos de situarnos a la velocidad máxima de las respectivas vías pero sin sobrepasarla) la autonomía se redujo en 83 kilómetros: de 359 que marcaba el contador al recogerlo, a 276 al abandonarlo (una de las cuatro rayas del marcador del cuadro de instrumentación). El consumo medio durante la prueba fue de 20,5 kWh, cerca del 19,1 homologado. La batería, de 66,5 kW, puede recargarse del 10 al 80% en carga rápida (continua), y admite hasta 100 kW. En carga doméstica o vinculada (corriente alterna) la potencia máxima es de 11 kW, y Mercedes regala la instalación del wallbox doméstico.

En el interior los cambios respecto al GLA son más sutiles que en el exterior. Se aprecian, por ejemplo, diferentes molduras, y un dibujo luminoso frente al copiloto, aunque la instrumentación se muestra igualmente en dos grandes pantallas de 10,25 pulgadas (de serie son de 7,5 pulgadas). El navegador, además, ha sido mejorado con una nueva funcionalidad denominada Electric Intelligence, que calcula la ruta que lleva con mayor rapidez al destino indicado teniendo en cuenta las fases de recarga de la batería -y deriva, si es necesario, a un punto de carga cercano, al que además el conductor se puede conectar con la aplicación Mercedes me Charge, con 450.000 tomas en toda Europa). El espacio es idéntico al del GLA, salvo en el maletero, que decae de 435 a 340 litros y debe además albergar el cable de recarga -para ello se ha instalado un espacio dedicado bajo el piso-.

El equipo de serie del EQA es bastante abundante, e incluye asientos calefactables y bomba de calor para la climatización -ambas funcionalidades permiten sacar el máximo partido a la carga de la batería, dado que son muy eficientes-. También de serie es el portón de accionamiento eléctrico, así como las llantas de 18 pulgadas, la cámara trasera, la iluminación ambiental y los faros High Beam LED. Puede además llevar, opcionalmente, el asistente Distronic con cambio activo de carril y ajuste de velocidad respecto al vehículo precedente.

El EQA250 ya está a la venta en los concesionarios españoles, por un precio que parte de 49.000 euros (antes de incluir el MOVES, con hasta 7.000 euros en ayudas, para el que es elegible). Además, Mercedes ofrece un renting por 625 euros al mes en 36 cuotas y 15.000 kilómetros al año, con una aportación inicial de 10.704 euros.

Ficha técnica

- Motor: eléctrico de 190CV (140kW)

- Tracción: delantera

- Dimensiones (m): 4,46/1,83/1,62

- Maletero: 340 litros

- Autonomía homologada: 426 km

- Precio: desde 49.000 euros