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La recarga doméstica es más barata que la pública / F. P.

Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico tras las subidas del precio de la luz

El aumento del importe de las tarifas en 2022 encareció un 30% el coste, aunque varía en función del lugar donde se realiza, ya que en las viviendas particulares es inferior al de las redes públicas

CANAL MOTOR

El coche eléctrico, y sobre todo el híbrido enchufable, comienza a tener algo más de peso en el parque automovilístico español, aunque su avance es mucho más lento que en el resto de Europa. según las cifras de la asociación de Fabricantes Anfac, las ventas de vehículos electrificados se incrementan un 19,1% en 2022, con 84.645 unidades, con un aumento del 19,1% respecto al año anterior.

Estos datos son los relativos a coches enchufables e híbridos convencionales. Las ventas de vehículos eléctricos puros suman 36.452 unidades en todo el año 2022, un 31,3% más que en el mismo periodo del año anterior, y la cuota del acumulado del año es de 3,79%.

Todo ello pese a las dudas que siguen generando este tipo de vehículos entre los consumidores, ya no tanto por la autonomía, que fácilmente supera los 200 y 300 kilómetros, sino por la escasez de puntos de recarga públicos, el precio del coche (mucho más elevado que los de combustión), y los precios de la luz.

El coste medio de recargar un vehículo eléctrico en España se incrementó un 30% en 2022 debido al incremento del precio de la electricidad, según un estudio elaborado por la plataforma de inversión eToro.

Este encarecimiento se ejemplifica en el análisis con un trayecto entre Madrid y Barcelona (626 kilómetros de distancia) con un vehículo 100% eléctrico, cuyo coste de carga se habría elevado hasta los 49 euros de media en 2022 en la red de Zunder, frente a los 37,5 euros del año anterior.

Sin embargo, y pese a este incremento, los coches eléctricos siguen siendo a largo plazo más rentables que los de combustión, según los cálculos realizados por la OCU, aunque el coste por 10.000 km casi se ha triplicado entre 2020 y 2022.

En ese sentido, el informe de eToro matiza que el precio de recarga de los vehículos eléctricos varía en función del lugar donde se realiza, ya que en las viviendas es inferior al que se alcanza en las redes públicas.

«Según los cuales el coste para 10.000 kilómetros fue de unos 580 euros en 2022, un trayecto Madrid-Barcelona habría costado alrededor de 36,3 euros. Este importe es, asimismo, muy superior al registrado en años previos: en 2020, habría quedado en 12 euros«, destaca el estudio.

El importe de ese mismo trayecto realizado en un Seat Arona -el vehículo 'español' más vendido en 2021 y 2022-, un todoterreno de gasolina sin plomo con un consumo medio de 5,1 litros a los 100 kilómetros, habría oscilado a lo largo del año (2022) debido a las variaciones del precio de la gasolina, pasando de 48 euros a principios de 2022 a 51,5 euros a finales de año, revela el análisis.

Bonificación de la gasolina

«Pese a las oscilaciones del precio del petróleo, el coste de la gasolina se vio limitado gracias a la introducción de la bonificación de 20 céntimos por litro de combustible del Gobierno, que entró en vigor en abril de 2022. Los efectos de esta medida, que dejó de ser universal el 1 de enero, lograron rebajar los precios en los meses siguientes. De hecho, sin la ayuda del Gobierno, el trayecto se hubiera encarecido un 20%. Pese a ello, en junio (de 2022), momento en el que los carburantes marcaron su récord histórico, el importe se disparó hasta los 68 euros (un 40% más que en enero)«, explican los autores del informe.

No obstante, a pesar de que el panorama en los mercados energéticos internacionales ha cambiado en relación con los precios máximos de 2022, la plataforma advierte de que la «incertidumbre sobre el abastecimiento» continuará en 2023.

A su juicio, Europa todavía no ha resuelto los desafíos que afronta en términos energéticos y a la persistencia de la crisis geopolítica se suman otros factores potencialmente inflacionarios, como la reapertura de China y sus consecuencias en el consumo energético mundial.

Desde la OCU aseguran que aunque el precio de la electricidad ha subido, el de los combustibles fósiles también, por lo que el coche eléctrico sigue siendo rentable a largo plazo. Por ejemplo, para un coche cuyo modelo eléctrico cuesta 10.000 euros más que la versión de gasolina, el precio extra de compra se amortizaría en 150.000 km, sin tener en cuenta las ayudas del Plan Moves.

Los usuarios del coche eléctrico han experimentado una subida de 390 euros, pero también quien conduce un coche de gasolina estará pagando 293 euros más y el usuario de un coche diésel, 363 euros más que en 2020.

Desde Endesa defienden igualmente que a largo plazo resulta más rentable un coche eléctrico. Dicen desde la energética que las recargas eléctricas son menos costosas que el repostaje de gasolina o diésel. Por ejemplo, en el caso de Endesa X Way, una recarga para 100 km puede salir por menos de 5 euros. Además, las compañías suelen ofrecer múltiples ofertas. En casa, con la tarifa TempoZero-Vehículo eléctrico se puede recargar un vehículo entre la 1 y las 7 de la mañana sin coste. Además afirman que aunque en general, los coches eléctricos son algo más caros que los de gasolina o diésel, este sobreprecio se amortiza con el ahorro de combustible y los costes de mantenimiento. Lo justifican porque un coche eléctrico no tiene embrague, ni aceite, ni filtros, ni correa de distribución… Por lo que su mantenimiento es mucho más sencillo y sus costes más bajos que los de un coche de combustión interna tradicional diésel o gasolina.

La eficiencia de los coches eléctricos ronda el 90% mientras que la de los coches tradicionales se queda en un 30%. Es decir, un vehículo eléctrico necesitará menos energía que uno tradicional para realizar el mismo esfuerzo, lo que se traduce en menos consumo y más ahorro.