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Exterior de las instalaciones de la conocida como «fábrica transparente» F. P.
Volkswagen deja de producir en su emblemática planta de Dresde

Volkswagen deja de producir en su emblemática planta de Dresde

Según el CEO de la marca, Thomas Schäfer, «resulta más barato importar coches eléctricos de China que producirlos en Europa»

Rosalía Sánchez

Jueves, 21 de septiembre 2023, 11:11

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La «Gläserne Manufaktur» (Fábrica Transparente), la emblemática sede de Volkswagen en Dresde, el «Hogar de ID» del grupo e instalación preferida por la dirección para mostrar a las visitas, se prepara para entrar en dique seco. La empresa reconocer que la planta ya no desempeña ningún papel en la reestructuración de la marca principal y que estudia algún uso alternativo para un edificio, en el que a fecha d hoy trabajan unos 300 empleados altamente cualificados.

Aunque la semana pasada fue anunciada una reducción del empleo en la fábrica de Zwickau, debido a la débil demanda de coches eléctricos, a los empleados de Dresde se les garantiza la continuidad hasta 2029. El año pasado, la planta produjo sólo 6.500 vehículos eléctricos del modelo ID.3: 25 unidades por día laborable, y la decisión se enmarca en un programa que debe estar listo para la ronda de planificación de inversiones del grupo en noviembre.

Un portavoz ha explicado que «la marca Volkswagen Turismos está desarrollando actualmente un paquete detallado de medidas para implementar un nuevo programa de rendimiento» con el objetivo de aumentar aún más la competitividad global y abordar la volátil situación del mercado. Pero el CEO Thomas Schäfer ha sido recientemente bastante más claro y, en el salón de automóviles de Múnich ha denunciado abiertamente la clave de la actual situación: «resulta más barato importar coches eléctricos de China que producirlos en Europa». Schäfer ha sugerido que, a menos que los gobiernos pongan remedio con rapidez, el sector europeo está amenazado por una creciente desindustrialización.

La «Gläserne Manufaktur» fue un proyecto personal del patriarca Ferdinand Piëch, fallecido en 2019. La primera piedra fue colocada en 1999, en presencia del entonces Canciller Gerhard Schröder. El montaje final del sedán de lujo Phaeton se llevó a cabo allí hasta 2016, pero el modelo no logró superar la categoría de producto de nicho. Posteriormente, fabricó el E-Golf y, desde 2021, el ID.3 totalmente eléctrico, como complemento a la producción principal en Zwickau. En esta última planta, la semana pasada, no se ampliaron los contratos de 269 empleados temporales.

El futuro de casi 2.000 trabajadores temporales adicionales es actualmente incierto y depende de la evolución de la situación del mercado, en un conjunto de más de 10.000 puestos. Según los círculos de distribuidores y empresas, el número de nuevos pedidos de coches eléctricos de Volkswagen es actualmente bajo. En verano, los pedidos recibidos estuvieron entre un 30% y un 70% por debajo del nivel previsto, dependiendo del modelo. La empresa no quiso hacer comentarios sobre las cifras en ese momento.

En una entrevista con Handelsblatt, el director general Oliver Blume ha dado detalles sobre una posible reducción de plantilla: «nos estamos concentrando en nuestro personal permanente y en las salvaguardias de las ubicaciones existentes». «En algunos lugares tenemos exceso de capacidad técnica», ha descrito la situación, «por otro lado, nuestra cartera de productos es amplia». Blume ha subrayado que «la ocupación final de cada fábrica será una compleja interacción entre la planificación del producto, la planificación realista de las ventas y las condiciones generales de cada ubicación«.

Los responsables de Volkswagen ven al grupo como víctima de unas circunstancias que están sufriendo igualmente el resto de fabricantes europeos, relacionadas con el excesivo coste de construcción de los «cero emisiones», que impiden competir con los precios de la oleada de coches eléctricos chinos que arrasa el mercado, como los de las fabricantes BYD o MG, con prestaciones similares a los que ofrecen las marcas del continente. Tesla también redujo en abril los precios de los Model Y y Model 3, sus dos modelos mas vendidos en Europa. VW ha decidido por ejemplo, mientras reduce empleo en la planta de Zwickau, que en 2022 produjo 218.000 coches eléctricos, producir el nuevo CUPRA Tavascan en China, en la misma plataforma MEB de Anhui.

Las autoridades alemanas son conscientes del problema. El ministro regional de Economía de Sajonia, Martin Dulig, y su homólogo de Sajonia, Olaf Lies, han reconocido la necesidad de dar la vuelta a esa tendencia. El sindicato IG Metall ha dirigido una carta a la dirección de Volkswagen exigiendo una rápida reacción. Pero el margen de maniobra de la compañía es particularmente estrecho.

El recorte de las ayudas a la compra de coches eléctricos en Alemania, que ha entrado en vigor este mismo mes de septiembre, agravará sin duda las cifras de final de año. Las ventas de coches eléctricos del grupo Volkswagen crecieron un 26% en 2022, hasta superar el medio millón de unidades, pero Tesla, por establecer una comparación, vendió 1,3 millones de coches eléctricos.

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«La supresión del bono medioambiental para los vehículos industriales tendrá un efecto negativo en sus matriculaciones y, por tanto, en el mercado de los vehículos eléctricos en su conjunto», augura la presidenta de la Asociación de la Industria del Automóvil (VDA), Hildegard Müller, «son precisamente los vehículos de empresa y otros vehículos de segunda mano los que podrían contribuir significativamente al cambio a la electromovilidad y luego llegarían al mercado de segunda mano a precios más baratos, contribuyendo así decisivamente a un parque de vehículos más respetuoso con el clima y a la consecución de los objetivos climáticos«.

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