Un hombre disfrazado minutos antes del inicio de la celebración del Sorteo Extraordinario de la Lotería./ep

Un hombre disfrazado minutos antes del inicio de la celebración del Sorteo Extraordinario de la Lotería. / ep

Lotería Navidad 2021 Locura por volver ante los bombos

Los fanáticos de la fortuna regresan al lugar del 'feliz crimen' dela suerte con aforo reducido, mascarilla y sin poder moverse de su butaca

MIGUEL LORENCI

Había un deseo intenso, casi locura, por volver ante los bombos del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad y oír en vivo y en directo el sonsonete millonario de los niños de San Ildefonso. El Teatro Real volvía a acoger público, tras haber celebrado el año pasado un sorteo con el patio de butacas desierto. Con aforo limitado y extremas medidas sanitarias y de seguridad, no faltaron los fanáticos de la fortuna que cada año se disfrazan para su cita con la diosa que llena de felicidad y millones a una minoría y deja a la mayoría confiando en tener buena salud. Un deseo que, en tiempos de pandemia, también era más intenso que nunca.

A las siete y medía abría sus puertas del Teatro Real con los vítores de los asistentes. Hasta cinco días de cola habían esperado algunos de los habituales del sorteo, unos 'frikis' como Chuchi, Jesús Ruiz, que viajó desde Cantabria y fue el primero en entrar al Teatro Real. Lo hizo disfrazado de «viuda de la Lotería», tras pasar cinco noches al raso «con mucho frío pero con «muchísima ilusión», dijo este veterano con 14 años de experiencia, que jugó 51 décimos, tantos años tiene este clásico del salón que cada año apuesta por el 0000.

Manoli, también regresa cada año al lugar del 'feliz crimen' de la suerte y pasó también varias noches al raso para asegurarse una plaza como testigo presencial. Esta madrileña sorprende cada año con un nuevo disfraz. Esta vez le dio por disfrazarse de estrella fugaz, tras haber presentado los años anteriores disfrazada de bombo, ranita o árbol de Navidad. En su bolsillo 50 décimos. Su familia no quería que ese año hiciera cola ante el aumento de casos del Covid-19, pero no se arredró.

Vídeo. El público regresa al Teatro Real. / EP

Juan López de 40 años volvió a viajar desde León disfrazado de prelado y convertido en «el obispo oficial del Sorteo». Juan llegó el sábado, a las cuatro y media de la mañana» para «hacerle el relevo» a Chuchi y también pasó «mucho frío». «Después de 600 días sin poder entrar, es como si fuera la primera vez» dijo este forofo lotero que jugaba 72 décimos.

Eva y Christian, eran novatos en el sorteo. Llegaron desde Castellón y pasaron la noche en la cola para acceder a la sala disfrazados, ella de conejo de la suerte y él de calamar y con décimos de más de 60 números en los bolsillos.

La movilidad estuvo restringida para todos los asistentes, que deberán permanecer en el puesto habilitado, sin moverse por el recinto. No pudieron ingerir alimentos en el interior y todos los asistente debieron mantener en todo momento la mascarilla bien ajustada y deben mantener la distancia interpersonal.