Recuento de la votación en Hartlepool. / EP

Sturgeon y Johnson, vencedores provisionales de las elecciones

La escocesa logrará una mayoría que podría ser absoluta y el primer ministro aumenta su penetración en los bastiones laboristas

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

Nicola Sturgeon se encamina a una clara victoria en las elecciones escocesas y podría llegar a los 65 escaños que le darían una mayoría absoluta en el Parlamento de Edimburgo, que cuenta 129 diputados. En el recuento del viernes, el Partido Nacional Escocés (SNP) arrebataba circunscripciones tanto a los conservadores como a los laboristas. Pero hay que esperar al recuento del voto por listas regionales.

El voto al SNP en los distritos que eligen un solo diputado le dan una victoria aplastante. También triunfos simbólicos, como el de Angus Robertson, que fue líder de los independentistas en la Cámara de los Comunes hasta que fue desbancado de su escaño por el actuar líder conservador en Escocia, Douglas Ross. Esta vez ha sido Robertson quien logra el escaño que tuvo la predecesora de Ross, Ruth Davidson.

Una participación más alta que la habitual en las elecciones autonómico- superaría el 70%- indica el nivel de movilización política en Escocia. La cuestión constitucional, que marca una división tribal, produce también en estos comicios, según los analistas, una mayor intensidad en el voto táctico de los unionistas, que habrían apostado por el partido mejor colocado para frenar al SNP.

El primer ministro, Boris Johnson, era el triunfador de la primera hora. Su Partido Conservador, cuya composición ha cambiado tras su victoria en las elecciones de 2019, confirmó su avance en las zonas tradicionalmente laboristas, ganando el escaño en Hartlepool, en el nordeste de Inglaterra, que había votado a la izquierda desde que se constituyó el distrito electoral.

Jill Mortimer, una granjera y concejal en Thirsk, ciudad próxima a la circunscripción que la ha elegido como diputada, ha doblado el número de votos obtenido por su rival, el médico Paul Williams, que ejerce su oficio en Stockton, en la misma comarca. «La gente se ha hartado» de los laboristas, dijo Mortimer tras su elección.

Y Londres

El líder laborista, Keir Starmer, reconoció su «amarga decepción» por el resultado. Momentum, una facción partidaria del radical Jeremy Corbyn, que lideró el laborismo hasta la gran derrota de 2019, afirma que la estrategia de moderación de Starmer «ha fracasado completamente». Con menos de la mitad de los ayuntamientos contados, los conservadores ganaban concejalías y las perdían los laboristas.

Los seguidores de Starmer creen que las elecciones han llegado demasiado pronto y afirman que acelerará sus reformas. Se espera una remodelación de la primera fila de la oposición. Los laboristas se enfrentan divididos a un reto existencial. Han perdido los escaños escoceses que antes sustentaban sus gobiernos y están perdiendo ahora sus bastiones en Inglaterra.

En Londres, los primeros resultados sugirieron la posibilidad de que el actual alcalde, Sadiq Khan, no logre su aspiración a un segundo mandato por los sorprendentes resultados del conservador Shaun Bailey. El laborista aún confía en la victoria cuando se cuenten las segundas preferencias de los votantes, que marcaron en sus papeletas las casillas de dos candidatos, en orden de preferencia.

La improbable victoria del candidato conservador sería la guinda en la jornada electoral de su partido, que además de extender su presencia en áreas antes vedadas del norte de Inglaterra, arrebataría también la gobernación de la capital. Sea cual sea el resultado, es un signo de que los líderes políticos del laborismo sufren una pérdida de credibilidad.

En Gales, los resultados de la elección de la Asamblea autonómica no muestran cambios radicales. El Partido Laborista ha mantenido algunos escaños disputados por los conservadores y se perfila como la fuerza capaz de formar un nuevo Gobierno. El sistema electoral, dividido como el escocés entre circunscripciones en las que se elige un solo diputado y listas regionales por sistema proporcional, alarga el recuento.