Roberta Metsola, en el centro, rodeada de miembros del Parlamento Europeo durante el minuto de silencio por David Sassoli. / EFE

Roberta Metsola, la conservadora que sucede a Sassoli y aspira a quedarse

La política maltesa se convierte en presidenta del Parlamento Europeo en funciones y es la clara favorita a ser elegida para el resto de la legislatura

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal en Bruselas

«Con el corazón roto» despidió el martes la vicepresidenta del Parlamento Europeo, la maltesa Roberta Metsola, a su compañero David Sassoli fallecido a los 65 años. Pero los engranajes de la institución europea siguen girando y, el mismo día de su deceso, la política conservadora tuvo que ocupar la presidencia en funciones de la Eurocámara. En la práctica, Metsola ya se había encargado de cubrir algunas de las responsabilidades que conlleva el cargo el pasado otoño, cuando Sassoli enfermó de neumonía.

A sus 42 años, la maltesa ha hecho historia al convertirse en la presidenta más joven de esta institución europea y es también la tercera mujer en acceder al cargo. Además, su nombramiento en funciones podría ser tan solo un adelanto del oficial, ya que era la favorita a suceder al político italiano en la votación que se llevará a cabo el próximo 18 de enero, por el acuerdo entre socialdemócratas y conservadores para dividirse la presidencia del Parlamento Europeo durante cada legislatura –en dos mandatos de dos años y medio–.

El perfil de Metsola, sin embargo, es totalmente opuesto al de su predecesor David Sassoli, con una marcado carácter progresista. Esta abogada especializada en legislación europea pertenece al ala más moderada del Partido Popular Europeo y se muestra abierta a discutir políticas migratorias y los derechos de las personas LGTB.

En la Eurocámara ha defendido la visión de una Europa en paz, verde, con igualdad de oportunidades, justicia y trabajo. También es abiertamente contraria al derecho al aborto y en su país natal, Malta, participó en las movilizaciones para que la isla quedara exenta de las normativas europeas que legislan esta cuestión.

Desde su escaño ha seguido fiel a esas convicciones y ha votado en contra de toda resolución en defensa del aborto, que el Parlamento Europeo considera un derecho fundamental de las mujeres. Esa postura le ha valido las críticas de los socialistas y progresistas europeos, a quienes también preocupa su postura sobre la violencia machista, por su voto en contra a que fuera tipificada como delito en toda la UE.

Sin rival

A pesar de no contar, a priori, con el apoyo de otros grupos, Metsola tiene la confianza de la amplia mayoría de su grupo, el principal en la Eurocámara con 177 escaños. Cuenta, además, con una clara ventaja respecto a sus rivales, el polaco Kosma Zlotowski –del partido conservador Ley y Justicia–, la española Sira Rego, del grupo de la Izquierda europea y la candidata de los Verdes,Alice Bah Kuhnke.

Nacida en 1979 en San Julián, al norte de La Valeta, su educación tuvo un marcado carácter europeísta, siendo una de las primeras estudiantes de su país en participar en el programa Erasmus. Estudió Derecho y durante la carrera, ya con la vista puesta en Bruselas, se especializó en legislación europea. Entre 2012 se convirtió en la asesora legal de Catherine Ashton, la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común. Y, solo un año después, logró un escaño en la Eurocámara.

Su popularidad creció a medida que fue tomando un papel activo en los debates sobre migración, a raíz de la ola migratoria de 2015, defendiendo la visión de los países del Mediterráneo como España, Italia y Grecia. En política nacional, fue muy crítica con los caso de corrupción destapados en Malta.

«Orgullosa cristiano-demócrata», Metsola es madre de cuatro hijos y defiende firmemente los valores de la familia. Sobre los valores europeos, asegura, que son importantes no solo para Europa, «sino para todos aquellos que miran a la UE_con esperanza».

Y el próximo 18 de enero, Metsola quiere personificar esa esperanza para ocupar el cargo de Presidenta del Parlamento lo que resta de legislatura. A su favor juega una imagen joven –algo empañada por su postura sobre el aborto– y que procede de un país pequeño con apenas representación en las instituciones comunitarias.

Minuto de silencio

Las instituciones comunitarias siguieron funcionando este miércoles con la precisión de un reloj suizo, pero teniendo muy presente el recuerdo del recién fallecido presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli. El seminario del Colegio de Comisarios guardó un minuto de silencio en honor del político italiano, que murió la madrugada del lunes a los 65 años por una disfunción en su sistema inmunológico.

Compañeros de escaños y trabajadores del Parlamento Europeo le rindieron tributo el martes, en una sentida concentración frente a la sede de la institución en Bruselas. Respetado y querido dentro y fuera de la Eurocámara, los mensajes de pesar por su pérdida se siguieron sucediendo este miércoles. «Su calidez era una inspiración para todos los que lo conocimos», escribió el comisionado para el Pacto Verde europeo, Frans Timmermans.

El secretario de Estado francés para Europa, Clément Beaune, definió a Sassoli como «un luchador por Europa». «Era un sincero y apasionado defensor de la democracia y de los valores de nuestra Unión», añadió.

Las autoridades de EE UU también trasladaron sus condolencias a los familiares y allegados de Sassoli. «Será recordado como un firme defensor de las relaciones entre el gigante americano y la Unión Europea», defendió el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price. Además, definió al representante europeo como «una voz a favor de la democracia y los Derechos Humanos a nivel mundial».

Roma acogerá a lo largo de hoy la capilla ardiente del periodista y político italiano, en la Sala della Protomoteca del Campidoglio. Mañana se celebrará el funeral en la Basílica de Santa María de los Ángeles y, el lunes, el Parlamento le dará su último adiós en una ceremonia en Estrasburgo, en la que participará el ex primer ministro italiano Enrico Letta.