Manifestación de los antivacunas por las calles de Bruselas. / EFE

La policía belga frena al 'convoy de la libertad' en Bruselas

La capital europea se blindó ante la llegada de entre «400 o 500 vehículos» de la caravana antivacunas llegada desde París

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal en Bruselas

La capital belga no quería que este lunes se repitieran las escenas de violencia que el pasado sábado se vieron en París al paso de los 'convoys de la libertad' y, desde primera hora, las fuerzas de seguridad blindaron la ciudad. Los manifestantes llamaban al «bloqueo» de Bruselas para protestar por las restricciones sanitarias, pero su amenaza quedó diluída por la fuerte presencia policial.

El pasado domingo, la policía francesa identificó cerca de la frontera belga cerca de 1.300 vehículos de esta caravana que parecían dirigirse a Bruselas. Como medida disuasoria, las autoridades belgas decidieron cerrar ayer la autopista E40, uno de los principales a la capital, lo que provocó atascos a primera hora del día. También se establecieron controles policiales, «en los que se interceptó a una treintena de vehículos de los 400 o 500 que formaban parte de la caravana», confirmó en una entrevista en una radio local el alcalde de Bruselas, Philippe Close.

El grueso del convoy fue dirigido al aparcamiento C de Heysel, donde se concentraron unos 80 vehículos. Desde allí, los manifestantes, la mayoría franceses y belgas, tuvieron «negociar una ruta a pie con la policía», señaló Close, que destacó la importancia de «no tomar como rehén la capital».

Con todo, la caravana resultó ser «más pequeña de lo esperado» y quedó muy lejos de los miles de personas que se dieron cita en la capital francesa. El convoy se dispersó por diferentes puntos de la ciudad y uno de los grupos trató de llegar a la zona europea, donde se concentran las principales instituciones comunitarias. Allí se encontraron con las fuerzas de seguridad, que bloqueaban el acceso con furgones, agentes antidisturbios y vallas de alambre de espino.

Algunos de los manifestantes lanzaron consignas de «libertad» y «amnistía general» frente a los agentes. «¡La policía debe estar con los ciudadanos!», gritó un hombre que portaba la bandera belga, y que recibió los aplausos del resto de integrantes de la protesta. Mientras, un helicóptero policial sobrevolaba la zona para monitorizar los movimientos de los manifestantes. El miedo a una posible intervención policial hizo que el grupo finalmente se dispersara.

Carga de los antidisturbios

Poco antes, sobre las 12:00 horas, la policía informó de un pequeño grupo del 'convoy de la libertad' en la rue de la Loi. Allí los agentes arrestaron de forma preventiva a varias personas por tenencia de armas. Los detenidos llevaban dos cuchillos – armas prohibidas dentro de la ciudad–, unas gafas de protección y pasamontañas negros. Aunque no se estableció su relación con la caravana, según las fuerzas de seguridad los individuos tenían intención de participar en los posibles disturbios que tuvieran lugar durante las protestas.

Otro de los puntos calientes fue la plaza Sainte-Catherine, en el centro de la ciudad, donde se congregó un grupo de entre 100 y 200 personas, según cifras policiales. Los manifestantes llevaban pancartas contra el pasaporte covid y mensajes sobre las libertades perdidas durante la pandemia. Algunos se mostraron satisfechos con la movilización, mientras que otros esperaban que creciera a través un llamamiento realizado en las redes sociales. Sin embargo, la intervención de las unidades antidisturbio acabó con la protesta, que se dispersó a lo largo de la tarde.