Varios ciudadanos depositan flores, velas y mensajes en el lugar donde fue asesinado De Vries. / efe

El 'pitbull de la justicia' neerlandés

El periodista de investigación Peter de Vries, señalado por el crimen organizado, lucha por su vida tras ser tiroteado en Ámsterdam

SALVADOR ARROYO

Países Bajos continúa bajo la conmoción del atentado sufrido por uno de sus periodistas de investigación más famosos. Peter de Vries, de 64 años, lucha todavía por su vida desde la cama de un hospital de Ámsterdam desde que en la tarde del pasado martes recibiera al menos cinco disparos -uno de ellos en la cabeza- en pleno centro de la ciudad holandesa, cuando regresaba a su coche después de grabar un programa de televisión.

La reacción en cadena del Gobierno, la Corona, los responsables de las instituciones europeas y un sinfín de voces nacionales e internacionales da cuenta de la relevancia de un periodista valiente considerado héroe nacional, que desde al menos hace dos años figuraba en la lista negra de un holandés de origen marroquí, Ridouan Taghi, figura del crimen organizado, que según las investigaciones policiales está detrás del tiroteo.

De Vries, al que se ha llegado a considerar un 'pitbull de la justicia', saltó a la fama en la década de los 80 del siglo pasado por sus informaciones sobre el secuestro de Freddy Heineken, el líder del emporio multimillonario de la cerveza, que 'Forbes' define como el más «impactante y costoso» de Europa, con diez millones de euros de rescate de por medio. El reportero, criado en Amstelveen, un suburbio de la capital, lo cubrió para el popular diario 'De Telegraaf'.

Con su trabajo «consiguió romper el círculo de confianza de dos de los secuestradores, Cor van Hout y Willem Holleeder», destacaba estos días el rotativo belga 'Het Nieuwsblad'. En 1987 escribió un libro sobre el caso ('El secuestro de Alfred Heineken'), éxito de ventas en el país, que narraba lo sucedido desde el punto de vista de uno de ellos. Su empeño fue tal que incluso en 1994, De Vries encontró en Paraguay a un tercer criminal que participó en la operación, Frans Meijer, que sería extraditado en 2002.

Prestigio internacional

Su prestigio como reportero insistente y riguroso le llevó a tener un programa propio en la televisión ('Peter R. de Vries, reportero criminalista'). Aunque la fama internacional le llegó en 2008 por sus investigaciones sobre la desaparición de la norteamericana Natalee Holloway en la isla de Aruba. Un holandés, Joran van der Sloot, fue el último que la vio con vida. A finales de 2006, De Vries destapaba que Van der Sloot no había dicho toda la verdad.

Su tenacidad le llevaría a esclarecer lo sucedido y a forzar a Van der Sloot a acabar admitiendo ante las cámaras que había arrojado a Holloway al mar después de que ella se sintiera enferma. Siete millones de personas vieron aquella transmisión y los principales programas de la televisión estadounidense se hicieron eco de su trabajo, lo que le permitió conseguir un premio Emmy.

De Vries se ha volcado con los casos no resueltos, incluido el asesinato de Nicky Verstappen, un niño de 11 años que había desaparecido de un campamento juvenil en 1998 y había sido agredido sexualmente antes de su muerte. Actuó incluso como portavoz de la familia cuando el caso llevó a la condena de un sospechoso. También fue detenido y encarcelado cuando trató de enfrentarse a un agente de policía e incluso llegó a impulsar un partido político.

Era protagonista de una dilatada carrera como reportero de delitos, también como impulsor del esclarecimiento de casos sin resolver y, desde el pasado año, asesor y confidente de un testigo clave en el caso contra Ridouan Taghi, líder de la mafia del narcotráfico, que estuvo señalado como el criminal más buscado de Países Bajos hasta su detención en Dubai en 2019.

De Vries y el abogado Derk Wiersum, asesinado al igual que el hermano del testigo protegido, jugaron un papel clave en la apertura del expediente contra Taghi, según destaca la prensa holandesa. El juicio contra el narcotraficante y otros dieciséis encausados estaba programado para la próxima semana. La abogada de Taghi, Inez Weski, ha negado que su cliente esté relacionado con el ataque a De Vries.

Dos sospechosos, el aspirante a rapero Delano G., de 21 años; y Kamil Pawel E., de 35 años, fueron detenidos el día del ataque mientras circulaban con un coche en las inmediaciones de La Haya. Ambos tienen antecedentes. El cerco sobre el líder mafioso se estrechaba el jueves con el arresto en Río de Janeiro de un holandés de 38 años, Gerel Luisiano Palm, acusado de homicidio y tráfico de drogas.