Frascos usados de vacunas contra la covid-19. / AFP

Oxfam Intermón denuncia que la UE desechará 55 millones de vacunas

Los viales serán destruidos a finales de mes

DIANA MARTÍNEZ

Más de 55 millones de vacunas contra la covid-19 tienen los días contados. Según advirtió este miércoles la Alianza People's Vaccine, de la que forma parte Oxfam Intermón, la Unión Europea tirará a la basura a finales de este mes todas estas dosis a punto de caducar. La ONG, que este jueves acudirá a la Cumbre Unión Africana-Unión Europea para tratar, entre otros temas, el bloqueo europeo a las diversas propuestas que permitirían a los fabricantes en África producir sus propias vacunas, hizo hincapié en que desde inicios de año el continente ha recibido solo 30 millones de dosis.

La entidad cuestionó la relación especial de la que «presume» la UE con África, puesto que ha dado prioridad a la venta de las vacunas fabricadas en su territorio «a las naciones ricas a precios desorbitados» y solo el 8% de sus exportaciones han acabado en el continente negro. En concreto, denunciaron que solo el 1% de las exportaciones de los viales de BioNTech, la compañía farmacéutica alemana responsable de Pfizer, se ha destinado a África.

«Los Estados miembro de la UE, con Alemania a la cabeza, han sido los principales responsables de bloquear las propuestas presentadas por Sudáfrica e India, con el apoyo de la Unión Africana y más de cien países, para una exención de la propiedad intelectual que permitiría la producción genérica de vacunas, pruebas y tratamientos para el covid», criticó la ONG.

«La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó al principio de la pandemia que la vacuna debería ser un bien público mundial. Por el contrario, se ha asegurado de que fuera una oportunidad para el beneficio privado, mientras que, dos años después del inicio de esta pandemia mortal, nueve de cada diez personas de África aún no han recibido las dos primeras dosis», arremetió el asesor principal de promoción panafricana de Chistian Aid, Joab Okanda. «Es una vergüenza», manifestó.