Centro de pruebas en el aeropuerto de Amsterdam. / Reuters

Ómicron ya circulaba por Países Bajos el 19 de noviembre

Se están haciendo pruebas para comprobar si la nueva variante ha podido extenderse rápidamente por el territorio

I. UGALDE Madrid

A diferencia de lo que se creía hasta ahora, la nueva variante Ómicron del coronavirus estaba presente en Europa antes de que Sudáfrica alertara a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de su existencia el pasado jueves. Concretamente, circulaba en Países Bajos desde la semana anterior, según informó este martes el Instituto holandés de Salud y Medio Ambiente (RIVM) a partir de muestras obtenidas de dos personas «entre el 19 y el 23 de noviembre». «No está claro que los contagiados hayan estado en el sur de África», señalaron las autoridades, que rastrean posibles contactos para determinar la propagación de la cepa.

Países Bajos es, de hecho, uno de los territorios más afectados por Ómicron en el Viejo Continente, que ya suma 42 casos en una decena de Estados miembro de la UE, precisó Andrea Ammon, presidente del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades. En Holanda, además de estos dos casos comunicados este martes por el RIVM, se contabilizan otros 14, todos ellos llegados el viernes a Ámsterdam en dos vuelos desde Sudáfrica.

El segundo país de la UE más golpeado por la nueva variante del Covid-19 es Portugal, con 13 infecciones, después de que un jugador sudafricano del equipo de fútbol Os Belenenses contagiara el virus a compañeros y trabajadores del club al regresar de su Estado natal. El resto de casos se localizan en Bélgica, Italia, Alemania, España, Dinamarca, Austria, República Checa, Suecia, además del Reino Unido.

Medidas de protección

En las últimas horas, Suecia y Dinamarca sumaron otras dos infecciones, respectivamente. Mientras, en Escocia han aparecido seis, vinculadas a un evento privado y no guardarían relación con los países del sur de África. Ante el avance de los contagios, los Gobiernos europeos han continuado blindándose. A las restricciones adoptadas estos días por Países Bajos y Reino Unido, se sumaron este martes Noruega y Dinamarca al recuperar el uso de las mascarillas para contener el avance de la cepa.

Grecia, por su parte, informó de que a partir del 16 de enero multará a los mayores de 60 años que se nieguen a vacunarse. «Es una medida de protección y no de castigo», defendió el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis.