La canciller federal, Angela Merkel. / EFE

Merkel y los principales alcaldes alemanas se unen contra el coronavirus

«La lucha contra la pandemia se decide en las grandes metrópolis», afirma el alcalde de Hamburgo

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

La canciller federal, Angela Merkel, y los alcaldes de las 11 mayores ciudades alemanas acordaron este viernes una serie de medidas para afrontar la propagación del coronavirus. «La lucha contra la epidemia se decide en las grandes metrópolis», dijo el alcalde-gobernador de la ciudad-estado de Hamburgo, Peter Tschentscher, mientras la jefa del gobierno germano se mostró convencida de que incremento en el número de infecciones puede frenarse y estabilizarse con una serie de medidas abarcables, así como con la aplicación y seguimiento consecuente de las normas de higiene y contactos social para la población y el consecuente rastreo de los contagios. Las autoridades alemanas quieren evitar a toda costa que la propagación del virus Sars-Cov-2 se dispare descontroladamente en Alemania hasta los preocupantes niveles de Francia y España. «Estos son los días y semanas en los que se decide cómo afrontará Alemania la pandemia en invierno», declaró la canciller al término de una conferencia virtual con los alcaldes de Berlín, Bremen, Colonia, Dortmund, Düsseldorf, Essen, Fráncfort, Hamburgo, Leipzig, Múnich y Stuttgart.

Merkel comentó que, si desde el principio ha sido el objetivo de la política evitar que el sistema sanitario se vea desbordado, ahora debe ser la meta de las oficinas sanitarias no ceder en el rastreo de las infecciones y no perder la pista de los contagios. La canciller apeló especialmente a los jóvenes, que «quizás encuentren todo esto quizás un poco exagerado», a que piensen en la salud de sus abuelos y familias y en sus buenas posibilidades de formación y estudios que dependen fundamentalmente de una economía fuerte. «Todo retornará un día: las fiestas, salir con los amigos, la diversión sin restricciones por el coronavirus, pero ahora es importante otra cosa: estar alertas y unidos», dijo la canciller alemana, que apeló encarecidamente a la responsabilidad de cada uno.

Entre las medidas acordadas por Merkel y los regidores municipales figuran el envío inmediato de expertos del Instituto Robert Koch (RKI), responsable de coordinar la lucha contra la pandemia en este país, a las grandes ciudades para asesorar a sus gabinetes de crisis en cuanto el número de infecciones supere los 35 casos por cada 100.000 habitantes en una semana. También el Bundeswehr, el ejército federal, está preparado para enviar rastreadores y las universidades de las distintas ciudades pondrán igualmente a disposición estudiantes de medicina de cursos avanzados para reforzar al personal médico. En cuanto las infecciones superen el nivel crítico de los 50 casos por cada 100.000 habitantes en una semana, como es actualmente el caso de Berlín, se ampliará espacialmente la obligación de llevar mascarillas y se limitarán los contactos en espacios públicos.

Los alcaldes de las 11 ciudades y Merkel contemplaron también medidas como la introducción de una ley seca y el cierre prematuro de bares y restaurantes, como sucederá en Berlín a partir de este sábado con la orden de cierre de esos locales entre las 11,00 de la noche y las 6,00 de la mañana y la prohibición de venta de alcohol en ese horario. También estudiaron limitar el número de participantes en eventos públicos y privados como medida para frenar la propagación del virus. En el caso de Colonia, la alcaldesa de la ciudad, la independiente Henriette Recker, anunció que desde este fin de semana estarán prohibidas las reuniones de más de cinco personas de distintos hogares en espacios públicos y se prohibirá la venta y consumo de alcohol en bares, restaurantes y en la calle a partir de las 22,00 horas, mientras en las zonas peatonales es obligatorio ya llevar mascarilla. «Advertimos además contra todo tipo de festejos en las propias viviendas», dijo Recker, quien aconsejó no reunir en un hogar a más de diez personas.

Por su parte, el alcalde-gobernador de Berlín, el socialdemócrata Michael Müller, señaló que en los centros educativos de la capital alemana se aplicarán «soluciones no convencionales» para evitar contagios, como turnos de mañana y tarde para garantizar que las aulas se oreen y el incremento de las clases virtuales por ordenador, con el profesor en el aula y los alumnos en sus hogares con portátiles y tabletas atendiendo al educador. Müller destacó que el mayor problema de Berlín en estos momentos es la falta de candidatos para cubrir las 200 vacantes del sistema sanitario local, mientras el Hospital Universitario 'Charité' anunció que se está preparando para un nuevo incremento de los pacientes graves de coronavirus a los niveles registrados la pasada primavera. Como entonces resultarán perjudicados otros pacientes con graves dolencias cardiacas, oncológicas y otras graves enfermedades, cuyas operaciones se verán inevitablemente aplazadas. Ulrich Frei, presidente de la 'Charité', dijo que es una «difícil cuestión ética» decidir que pacientes tendrán que esperar para ser sometidos a una intervención urgente.