Sala Bataclan de París, dias después del atentado terrorista. / AFP

La madre del español asesinado en Bataclan pide penas íntegras para los terroristas

«No como suele pasar en España, que les ponen 3.000 años (de cárcel) y a los 20 están en la calle», lamenta Cristina Garrido, que pide a los jueces que sean «consecuentes»

BEATRIZ JUEZ Corresponsal en París

Cristina Garrido, madre del ingeniero español Juan Alberto González Garrido asesinado en los atentados del 13 de noviembre de 2015 en la sala de concierto Bataclan, pidió al Tribunal de París que las penas que impongan a los terroristas y a sus cómplices «las cumplan íntegramente en la cárcel. «No, como suele pasar en España, que les ponen 3.000 años (de cárcel) y a los 20 están en la calle», dijo Garrido en unas breves declaraciones a la prensa española este miércoles a la salida de la audiencia.

«A mi la condena no me va a devolver a mi vida de antes. No, porque no tengo a Juan Alberto. Espero que la justicia sea consecuente con los crímenes que se han cometido. Las 131 victimas que han fallecido, todas las secuelas que ha dejado, a las personas que ha dejado tocadas psicológicamente y a todas las familias que nos han dejado destrozadas», añadió esta madre de una de las 90 víctimas del Bataclan.

Juan Alberto, de 29 años, era ingeniero experto en energía nuclear. Trabajaba desde enero de 2009 para la empresa francesa Électricité de France (EDF). El 13 de noviembre de 2015 fue a un concierto del grupo estadounidense Eagles of Death Metal con su mujer, con la que se había casado cuatro meses antes. Ella logró escapar ilesa de la sala de conciertos, pero lo hizo sin Juan Alberto, del que no volvió a saber nada de él hasta que le confirmaron su fallecimiento.

Casi seis años de la serie de atentados del 13 de noviembre de 2015 que convirtieron las calles de París en un escenario de guerra y la sala Bataclan en una gran morgue, Cristina Garrido viajó a la capital francesa para testificar en el juicio.

Dar a conocer a su hijo

El objetivo de su testimonio era doble: por un lado, hablar en la audiencia de Juan Alberto, para aquellos que no lo conocieron en vida pudieran conocerlo un poco, y dirigirse directamente a los terroristas a los acusados que se sientan en el banquillo de los acusados.

«Testificar me ha permitido que conozcan a Juan Alberto, que era mi objetivo, que lo conocieran un poco. Era una persona que le gustaba la vida, una persona activa, dinámica, cariñoso, amigo de sus amigos… eso es lo único que me permite seguir, y el apoyo de mi hija, que es la que tira de mí», explicó Garrido, acompañada de su hija Cristina. «Testificar es para mi difundir cómo era Juan Alberto. Mientras hable de él, sigue vivo», añadió esta madre.

A lo largo de su testimonio de 53 minutos de duración, Garrido se dirigió directamente a los 14 acusados y expresó su «condena enérgica a los autores materiales del atentado y sus cómplices». Entre los acusados, solo uno de ellos participó directamente en los atentados, Salam Abdeslam. El resto fueron abatidos por la policía o se hicieron saltar por los aires al hacer explotar sus chalecos explosivos.

«Espero que a diario soportéis en vuestra conciencia todo el dolor que nos habéis causado a las victimas. Os engañáis si pensáis que sois valientes. Sois simplemente unos cobardes. Asesinasteis a Juan Alberto por la espalda, sin defensa», les dijo Garrido a los acusados. «Sin armas no sois nada. No merecéis mi respeto. Mientras viva no perdonaré ni a los responsables ni a los cómplices», añadió visiblemente emocionada.

Sin protección

La madre del español asesinado confía en que el juicio permita aclarar, entre otras cosas, las razones por las que la sala Bataclan no estaba más protegida si había recibido amenazas terroristas, por qué las personas fichadas por radicalización no son seguidas más cerca y si se deberian establecer responsabilidades entre las autoridades francesas.

Garrido tiene algunas preguntas para las que probablemente no tendrá ninguna respuesta. ¿Murió Juan Alberto en el acto tras recibir un tiro por la espalda? ¿Sufrió o no sufrió? También se pregunta si podría haber puesto en peligro a su hijo al llamarlo al móvil para tratar de localizarlo en el Bataclan, ya que algunos testigos han explicado que el sonido de los teléfonos llamaba la atención de los terroristas.

Viajar a París y escuchar los testimonios de las víctimas y otros familiares que perdieron a un ser querido en los atentados, le ha permitido a Cristina Garrido sentirse más acompañada. «Los que somos padres hablamos de nuestros sentimientos como padre y de la pérdida que tenemos» porque «sientes el mismo dolor».

Explica que, seis años después de la muerte de Juan Alberto, mucha gente le dice: «verás como el tiempo lo cura todo. Pero hay cosas que el tiempo no curará nunca porque cuando llega el Día de la Madre, el día de Navidad, el día de reyes, él siempre me falta. El tiempo no cura ciertas cosas, te tienes que acostumbrar a eso, pero curar, curara, no te cura...», contó Garrido, madre de uno de las 90 personas asesinadas en el Bataclan.