Campamento de inmigrantes en Calais (Francia), a la espera de cruzar el Canal de la Mancha con destino al Reino Unido. / EFE

Crisis de los inmigrantes

La lista negra que inauguró Maryan Urbi

Una joven kurda iraquí es identificada como la primera víctima de la 'ruta de la muerte' del Canal de la Mancha, donde esta semana murieron 27 migrantes

LOURDE GÓMEZ Corresponsal en Londres

Maryam Nuri Mohamed Amin tenía 24 años y el sueño de reunirse con su prometido en Inglaterra. Fue la primera víctima de la tragedia en el Canal de la Mancha identificada por sus familiares. Cuentan que emprendió el viaje en el Kurdistán iraquí e hizo escala en Alemania antes de llegar al norte de Francia. Se comunicó por última vez con su novio desde el bote, que hacía aguas al poco rato de embarcarse rumbo al sur de Inglaterra. Confiaba en que pronto llegaría ayuda, pero Amin y otras 26 personas fallecieron en el naufragio. Al menos dos personas fueron rescatadas.

«Comprendo por qué mucha gente quiere irse, pero este no es el camino correcto. Esta es la ruta de la muerte», dijo uno de sus primos a los medios británicos. Su padre aseguraba que la joven intentó en dos ocasiones obtener un visado a través de la embajada británica, pero el proceso se «retrasaba eternamente».

Pasaje seguro hasta Reino Unido reclamó este sábado un grupo de manifestantes frente a la residencia de Boris Johnson en Downing Street. Líderes sindicalistas y coordinadores de organizaciones de refugiados convocaron la protesta bajo el lema 'No dejemos que se ahoguen'. La dimisión de la ministra del Interior, Priti Patel, estuvo entre las primeras demandas que se escucharon en cuanto se observó un minuto de silencio en memoria de los 27 perecidos.

Patel fue vetada del encuentro ministerial convocado por el Gobierno galo para discutir la situación. Y, salvo un giro a última hora, la conservadora será la gran ausente de la reunión que compartirán este domingo en Calais representantes de Alemania, Bélgica y la Comisión Europea, además del anfitrión. La disputa entre Londres y París estalló la noche del jueves cuando Johnson tuiteó una cadena de mensajes y una carta que acababa de enviar a Emmanuel Macron con sus propuestas para acabar con el tránsito en embarcaciones tan frágiles como la que llevó a la muerte a la estudiante kurda.

«No nos comunicamos de un líder a otro a través de Twitter y cartas que se hacen públicas. No somos filtradores (whistleblowers)», respondió el presidente galo. Downing Street justifica la acción en la urgencia de dar con la solución al creciente goteo de extranjeros que llegan al litoral inglés. Aun así, el secretario de Estado en Seguridad y Fronteras, Damian Hinds, restó trascendencia a la disputa, observó que el tono de la carta era «excepcionalmente solidario y de colaboración», y reiteró la necesidad de «profundizar» la relación con Francia. «La asociación es fuerte», afirmó a la BBC.

26.000 ilegales

Más de 26.000 migrantes cruzaron el Canal de la Mancha hasta Inglaterra en lo que va de año. La cifra se ha disparado desde los 6.000 de los primeros seis meses de 2021 y los 8.417 de todo el año anterior. En ese abanico temporal se han confirmado 41 ahogados en 2021, siete más dos desaparecidos en 2020 y cuatro en 2019. La ya confirmada 'ruta de la muerte' adquirió creciente relevancia a partir de 2016, cuando las autoridades francesas clausuraron un campo de refugiados de Calais y se ajustó la protección de la zona portuaria y el Eurotunel.

Las travesías en fuerabordas son un problema político, más que crisis migratoria. «La única forma de retomar el control de la inmigración es votando por la salida», clamó Johnson en la campaña del referéndum de la UE. La derecha tory le acusa ahora de descontrol en las costas cinco años después de la victoria del 'brexit'. «Está claro que hemos perdido el control», reprochó el veterano euroescéptico Edward Leigh. Su colega John Hayes espetó a la ministra del Interior horas después del naufragio en el Canal: «Los que votaron para retomar el control tienen todo el derecho de preguntar 'si no puede proteger la integridad de las fronteras, ¿qué puede controlar usted?'».

Las asociaciones de Derechos Humanos advierten de que el Reino Unido no atraviesa ninguna crisis de indocumentados.