Investigan la responsabilidad penal en las inundaciones y riadas en Alemania

Un cargo público es acusado de homicidio por imprudencia de 141 personas

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

Las catastróficas inundaciones de mediados de julio en Alemania, que costaron la vida a más de 200 personas, pueden tener consecuencias penales. La Fiscalía de Coblenza anunció este jueves la apertura de una investigación de los cargos de homicidio múltiple por imprudencia y lesiones múltiples por imprudencia contra el jefe del distrito de Ahrweiler, la localidad que fue arrasada por las riadas, que se llevaron por delante 60 de sus 70 puentes, además de destruir total o parcialmente el 70% de sus edificios.

Solo en el valle del río Ahr, de 56.000 habitantes, perecieron en la noche del 14 al 15 de julio pasado tres de cada cuatro víctimas de la riada en todo el país, un total de 141 personas, mientras otras 766 resultaron heridas. A día de hoy, 16 continúan desaparecidas, probablemente sepultadas bajo las masas de lodo y barro que cubren aún una buena parte de la cuenca del río.

Los fiscales de Coblenza consideran que existen indicios suficientes para pensar que los habitantes del valle del Ahr fueron alertados demasiado tarde de las inminentes inundaciones y riadas. Todo parece indicar que a las 20:30 horas del 14 de julio «no se había advertido del peligro de la riada ni iniciado la evacuación de los habitantes del valle del Ahr pese a que en ese momento parecía lo más adecuado», destaca el comunicado del citado organismo, en el que se anuncia la apertura de la investigación contra Jürgen Pföhler, jefe del distrito de Ahrweiler y el valle del Ahr.

La acusación pública estima que el responsable público actuó de manera negligente «al no alertar con la claridad necesaria o hacerlo demasiado tarde» del peligro inminente para la población. Los fiscales estudiarán hasta qué punto la falta de medidas tomadas a tiempo puede estar directamente relacionada con la muerte de decenas de habitantes o las heridas sufridas por centenares de ellos.

La investigación está dirigida también contra un segundo miembro del gabinete de crisis a las órdenes de Pföhler, que tomó temporalmente el mando del mismo. Los fiscales, que cuentan con la colaboración de agentes de la Oficina de Investigación de lo Criminal (LKA) de Renania Palatinado, se han incautado ya de toda la documentación que manejaba el gabinete de crisis, así como los aparatos de comunicación personal, teléfonos móviles, tabletas y ordenadores, de los dos sospechosos para ser analizados minuciosamente.

Principio de sospecha

La oficina de la acusación pública en Coblenza advirtió que no espera resultados rápidos y subrayó que hasta ahora solo aborda un principio de sospecha. «Ante el dramatismo de los acontecimientos y las terribles consecuencias de los mismos, la Fiscalía subraya de manera especial la presunción de inocencia de los acusados», destaca el comunicado oficial.

Un primer balance oficial de daños en el valle del Ahr habla de 2.700 millones de euros. Unos desperfectos que han podido ser evaluados gracias a imágenes tomadas por el satélite Kopernikus y las fotografías de reconocimiento realizadas expresamente por dos aviones cazabombarderos Tornado de la Luftwaffe, como se denomina a la Fuerza Aérea de Alemania.