El exprimer ministro italiano, Matteo Renzi. / REUTERS

La Fiscalía pide procesar a Renzi por financiación irregular de su partido

El exprimer ministro italiano defiende su inocencia y responde con una denuncia a los magistrados que le acusan

DARIO MENOR Roma

Matteo Renzi corre el riesgo de pasar de los palacios del poder al banquillo de los acusados. El que fue primer ministro de Italia entre 2014 y 2016 podría ser enjuiciado por la supuesta financiación irregular de una fundación ligada a su fuerza política, Italia Viva. Esta agrupación, nacida en 2019 de una escisión del Partido Democrático (centroizquierda), es numéricamente pequeña, pero ha tenido un importante papel en el Parlamento de Roma durante esta legislatura, al actuar como bisagra entre los bloques ideológicos y facilitar así la formación de Gobiernos de coalición.

La Fiscalía de Florencia, ciudad de la que Renzi fue alcalde, pidió este miércoles que se le juzgue acusándole de recaudar fondos a través de una fundación para financiar sus iniciativas políticas y sin respetar los requisitos de transparencia que se exigen en estos casos. Será el próximo 4 de abril cuando los magistrados decidan en una audiencia preliminar si acogen la petición de la Fiscalía o, por el contrario, optan por archivar el caso. Junto a Renzi podrían ser procesados una decena de sus colaboradores, entre los que destacan dos personas de su máxima confianza, los exministros Maria Elena Boschi y Luca Lotti, ambos diputados.

Como había hecho ya en repetidas ocasiones desde que empezaron las investigaciones, el exprimer ministro defendió su inocencia y anunció que denunciará a los fiscales. «Yo no he cometido ningún delito, espero que los magistrados también puedan decir lo mismo», dijo Renzi, utilizando la vieja técnica de Silvio Berlusconi de defenderse de las acusaciones atacando a la Justicia. De hecho celebró que el inicio del proceso «en las aulas y no solo en los medios de comunicación» vaya a permitir mostrar «la fragilidad de la acusación» y los «escandalosos métodos utilizados por la Fiscalía de Florencia».

Más allá de este posible enjuiciamiento, el político florentino se ha visto en los últimos meses envuelto en la polémica por su labor como asesor en diversas y proficuas operaciones de asesoría en Rusia, Estados Unidos y Arabia Saudí, donde se ha reunido con Mohamed bin Salmán, príncipe heredero de este país árabe y considerado responsable del asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018.