La muerte de Sassoli ha dejado a los socialdemócratas europeos sin uno de sus representantes más carismáticos. / EFE

La difícil tarea de reemplazar a Sassoli

La Eurocámara elige este martes al sustituto del socialista italiano en su presidencia, una carrera en la que Roberta Metsola es la clara favorita

OLATZ HERNANDEZ Corresponsal. Bruselas

La Eurocámara elige este martes al sustituto del socialista David Sassoli, fallecido la semana pasada a los 65 años, una votación que por primera vez en la historia combinará el voto presencial y telemático, debido a la crisis sanitaria derivada del covid. Los diferentes grupos han presentado a cuatro candidatos, pero el pacto de socialdemócratas y populares europeos para controlar esta institución -en dos mandatos de dos años y medio-, convierte a la presidenta en funciones, Roberta Metsola, en clara favorita. Su posición contraria al aborto, sin embargo, genera rechazos entre los eurodiputados progresistas y le cierra puertas de cara a lograr más apoyos.

Roberta Metsola - Malta

La ganadora matemática

Tiene asegurados los votos de la base del Partido Popular Europeo (PPE), que cuenta con 178 escaños en el hemiciclo. Cuenta con experiencia al frente de la Eurocámara después de dos años y medio como vicepresidenta y, en otoño, tuvo que cubrir durante varios meses a Sassoli, que sufrió una grave neumonía. Abogada especializada en legislación europea, Metsola, de 42 años, pertenece al ala más moderada del PPE y se muestra abierta a discutir los derechos de las personas LGTB y las políticas migratorias, uno de los asuntos prioritarios de la UE en estos momentos en que estudia cómo reforzar sus fronteras.

Defiende la visión de una Europa en paz, verde, con igualdad de oportunidades, justicia y trabajo. También es abiertamente contraria al derecho al aborto y votó en contra de una moción que tipificaba como delito la violencia machista en toda la Unión Europea.

Kosma Zlotowski - Polonia

La carta de los conservadores

El polaco del grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos aspira a lograr los votos entre los sectores de la derecha a los que les incomode la apertura de Metsola. Destaca la necesidad de reformar el Parlamento Europeo, de modo que se convierta «en un lugar de debate abierto y democrático», donde la mayoría no se gane por «negociaciones políticas secretas». Aboga, además, por acabar con el «excesivo peso» de algunas fuerzas políticas y países, «que imponen sus políticas» en la UE.

El político de 58 años es licenciado en Filología, Literatura y Economía y ejerció durante un tiempo como periodista. En su país natal fue concejal y alcalde de la localidad de Bydgoszcz, diputado de la Cámara de Representantes de Polonia y senador. Entre sus prioridades en la Eurocámara se encuentra la «reducción del despilfarro» y lograr la imparcialidad de la institución.

Alice Bah Kuhnke - Suecia

Una ecologista sin ataduras

La exministra de Cultura sueca es la carta jugada por los Verdes, a los que no sentó bien que Metsola no se haya sentado con ellos para elaborar la hoja de ruta del Parlamento. De madre sueca y padre gambiano, Alice Bah Kuhnke, de 50 años, se siente orgullosa de representar «la diversidad» europea. Es licenciada en Ciencias Políticas y durante algunos años ejerció como periodista en varios canales de televisión nacional.

En 1994 apoyó el referéndum a favor de la entrada de Suecia en la UE y fue ministra de Cultura en el Gobierno de Stefan Löfven. También llegó a ocupar el cargo de directora general de la agencia sueca para la juventud y la sociedad civil. En la Eurocámara, ha participado en los comités en defensa de los derechos de las mujeres y forma parte del grupo para la defensa de los derechos del colectivo LGTB. Ecologista comprometida, se presenta como una candidata sin ataduras, lo que le permitiría abordar una agenda verde, de reducción de emisiones de gases contaminantes, sostenible y feminista.

Sira Rego - España

La Izquierda repite su apuesta

Esta política española ya estuvo en la carrera por ocupar la presidencia de la Eurocámara en julio de 2019, cuando David Sassoli fue elegido. Es la vicepresidenta del grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo y es diplomada en Nutrición. Antes de ocupar su escaño en el hemiciclo, tuvo distintos cargos de responsabilidad en varios ayuntamientos y fue teniente de alcalde del Consistorio de Rivas-Vaciamadrid.

Afiliada al Partido Comunista de España, Ecologistas en Acción y Comisiones Obreras, esta valenciana de 48 años defiende la necesidad de «audacia política para afrontar los retos actuales», entre los que destaca la crisis climática y social y «la guerra de la extrema derecha contra los derechos humanos».

Los socialdemócratas exigen que se restablezca el equilibrio de poder

El nombramiento de David Sassoli hace dos años y medio como presidente del Parlamento Europeo respondió a los equilibrios de poder entre las principales fuerzas políticas para repartirse el liderazgo de los organismos de la UE. Con la muerte de Sassoli, el poder político dentro de las instituciones comunitarias se desestabiliza.

La presidenta de los socialdemócratas europeos, la española Iratxe García, ya ha advertido de que si un candidato de los populares europeos es elegido, su grupo exigirá tener más influencia dentro de los órganos de la UE. No en vano, la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas es el segundo grupo con más fuerza en la Eurocámara con 146 escaños. El grupo del Partido Popular Europeo (187 escaños) tiene a Ursula von der Leyen al frente de la Comisión Europea y el Partido Renovar Europa (98 eurodiputados) cuenta con Charles Michel en el Consejo Europeo.

Sin Sassoli, Josep Borrel, a cargo de la diplomacia comunitaria, es la mayor representación de los socialdemócratas. Por ello, la batalla por lograr una mayor influencia en la maquinaria de la Unión podría librarse en el 'bureau' del Parlamento Europeo, un órgano que elige al secretario general de la Eurocámara, encargado de organizar y marcar la hoja de ruta de la institución. Esta mesa de trabajo tiene actualmente siete representantes populares, cuatro socialdemócratas y tres liberales.

El puesto de secretario general lo ocupa el conservador alemán Klaus Welle, que lleva trece años en el cargo. Sin embargo, con la marcha de la canciller Angela Merkel, soplan tiempos de cambio que podrían aupar al también alemán Markus Winkle, la apuesta de los socialdemócratas y antiguo jefe de gabinete del expresidente de la Eurocámara Martin Schulz.