«¿Quién me ha asesinado aquí?», pregunta Daniel W. desde un enorme cartel

La policía de la región bávara de la Alta Franconia trata por primera vez de dar caza a un criminal con esta iniciativa

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

«¿Quién me asesinó aquí?», pregunta un joven sonriente y con gafas, fotografiado en un enorme cartel colocado junto a un carril bici a las afueras de la localidad alemana de Bayreuth. Con la inusual iniciativa, la policía de la región bávara de la Alta Franconia trata por primera vez de dar caza a un asesino. En este caso el del joven de 24 años y experto informático Daniel W., cuyo cadáver apareció apuñalado junto a un carril bici y vía peatonal cerca de la Universidad de Bayreuth en agosto de 2020. Tanto la familia de la víctima como la fiscalía encargada del caso dieron luz verde a la propuesta de la policía para tratar de encontrar testigos que pudiesen ayudar a esclarecer un caso que lleva casi un año sin resolverse.

El cartel, de enormes dimensiones, ha sido colocado junto al lugar del crimen y en el mismo figura el número directo de la «Comisión especial carril bici» encargada de la investigación, la SoKo «Radweg». Un portavoz de la misma subrayó que no tienen intención de renunciar a cualquier opción que pueda dar lugar a una nueva pista y de que los agentes son conscientes de que «esta nueva forma de comunicación» es objeto de debate entre la población, pero que han conseguido llamar la atención sobre el caso y quizás eso haga despertar la memoria de alguien que pueda hacer una aportación decisiva a los investigadores. Reconocieron, sin embargo, que nunca antes habían tomado una medida similar.

El cuerpo sin vida de Daniel W. fue descubierto en la madrugada del 19 de agosto de 2020 por transeúntes casuales en un carril bici junto a la universidad de la ciudad wagneriana. Según la autopsia fue apuñalado. Desde entonces la policía no ha conseguido resolver el crimen, tampoco tras acudir a un popular programa de televisión en el que se solicita la colaboración ciudadana para lograr resolver casos complicados o dar con el paradero de criminales buscados. Ninguna de las más de 60 pistas obtenidas entonces condujo a la identificación de un posible sospechoso.

El pasado enero criminólogos especialistas en la generación de perfiles determinaron dos tipos de posibles asesinos. Uno de ellos tendría problemas psicológicos y haber actuado por un miedo irracional al sentirse amenazado. El segundo habría convertido en realidad una fantasía asesina. Mientras tanto, la familia de Daniel espera que la imagen del joven en un cartel de carácter publicitario ayude a averiguar que sucedió la fatídica noche en la que perdió la vida.