Un militar rebelde hace guardia en Donetsk. / efe

Rusia, preparada para reconocer las repúblicas rebeldes de Donetsk y Lugansk

El presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, dijo este viernes que «vemos al presidente -de Ucrania- Volodímir Zelenski ignorando los acuerdos de Minsk

RAFAEL M. MAÑUECO Moscú

Rusia Unida detenta la mayoría absoluta en la Duma y con el apoyo de los otros grupos parlamentarios presentes en el hemiciclo se lograría un apoyo aplastante a la moción para el reconocimiento de la independencia de Donetsk y Lugansk, autoproclamadas por los separatistas prorrusos como repúblicas populares pese a la pertenencia de las dos regiones a Ucrania. El presidente de la Cámara afirmó este viernes que «los diputados de Rusia Unida, que se han pronunciado repetidamente sobre este tema, también están preocupados por la vida de los ciudadanos y compatriotas rusos que viven en el territorio de Donetsk y Lugansk. Estamos ante un asunto muy serio y responsable».

A este respecto, Viacheslav Volodin señaló que «se celebrarán consultas con los portavoces de las distintas facciones parlamentarias la semana que viene para discutir la iniciativa y luego, sobre la base de los resultados que se obtengan, se trasladará el asunto al Consejo de la Duma Estatal».

Después de que Georgia intentará recuperar por la fuerza Osetia del Sur, en agosto de 2008, Moscú envió tropas a la zona, venció a las fuerzas georgianas y reconoció la independencia de ese enclave y también de Abjasia. A continuación, ya como Estados independientes, concluyó con ellos sendos acuerdos de «cooperación militar», lo que permitió el despliegue del Ejército ruso en sus respectivos territorios.

De facto, Osetia del Sur y Abjasia son actualmente protectorados rusos, en donde Georgia no tiene nada que hacer. Exactamente lo mismo podría suceder con Donetsk y Lugansk, si no se alcanza un acuerdo entre Rusia, Ucrania y Occidente o si la OTAN no lo impide, algo que se adivina muy poco probable.

Precisamente, la Alianza Atlántica se pronunció ayer sobre la reunión entre Antony Blinken y Serguéi Lavrov y advirtió al Gobierno ruso de que se mantiene firme, «continúa evaluando la necesidad de reforzar la parte oriental» de la organización y no contempla cerrar la puerta a un hipotético ingreso de Ucrania ni retirar sus fuerzas de Bulgaría y Rumanía.