Trump volvió a poner toda la maquinaria diplomática estadounidense al servicio de su gran aliado en Oriente Medio y envió a su yerno y asesor Jared Kushner a liderar el primer vuelo directo entre Tel Aviv y Rabat. / REUTERS

Las promesas de Trump unen por vía aérea a Israel y Marruecos

El yerno del presidente de EE UU, Yared Kushner, viajó en la delegación que realizó el primer vuelo comercial entre Tel Aviv y Rabat

MIKEL AYESTARAN Corresponsal. Jerusalén

Ni el coronavirus, de nuevo al alza en Israel, detuvo la agenda de normalización de relaciones entre israelíes y el mundo árabe que impulsa Estados Unidos. A menos de un mes de su salida de la Casa Blanca, Donald Trump volvió a poner toda la maquinaria diplomática estadounidense al servicio de su gran aliado en Oriente Medio y envió a su yerno y asesor Jared Kushner a liderar el primer vuelo directo entre Tel Aviv y Rabat. Le acompañaron el enviado para Oriente Medio, Avi Berkowitz, y Adam Boehler, responsable ejecutivo de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional.

«Se está escribiendo la historia ante nuestros ojos», declaró el asesor de Seguridad Nacional israelí, Meir Ben Shabbat, antes de subirse al vuelo en una ceremonia que recordó a la organizada antes del despegue del primer avión directo a Abu Dabi en agosto. Ante la entrada en vigor de las nuevas restricciones por el coronavirus, la visita terminó a última hora de la noche, pero Kushner y Ben Shabbat mantuvieron antes de volar de regreso un encuentro con el rey Mohamed VI.

Menos de dos semanas después del anuncio del acuerdo de normalización de relaciones, el avión de la compañía israelí El Al aterrizó en Rabat. Marruecos es el cuarto país que normaliza relaciones con Israel en los últimos meses tras Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Sudán y, como todos ellos, recibirá importantes compensaciones por parte de Washington. En este caso, sin embargo, el reino alauí no entrará dentro de los llamados Acuerdos Abraham porque argumenta que no parte desde cero y que en su caso se trata de retomar unas relaciones que permanecían congeladas los últimos años.

Importantes compensaciones

Benjamín Netanyahu, acosado a nivel doméstico por los escándalos de corrupción y la crisis de gobierno que conduce al país a unas nuevas elecciones en marzo, adelantó que «van a ver que esta paz entre los judíos y los árabes en el exterior de Israel está creando una nueva dinámica, positiva, entre los judíos y los árabes dentro de Israel». De momento, sin embargo, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) considera los acuerdos de normalización como una «traición» a la causa palestina y pide al resto de países árabes que no sigan el camino abierto por EAU.

Además del reconocimiento de la soberanía sobre el Sáhara Occidental, antigua colonia de España, el acuerdo entre Marruecos e Israel propone la apertura de un consulado estadounidense en El Aaiun y un programa millonario de inversiones estadounidenses. La agencia Reuters desveló además que Trump habría dado luz verde a la venta de drones de última generación al ejército marroquí. Es una incógnita saber si dentro de un mes, con la llegada de Joe Biden, la nueva administración mantendrá todos los compromisos y ventajas ofrecidas a estos países a cambio de normalizar su relación con el Estado judío.