El príncipe Carlos, durante su discurso en Barbados. / Afp

El príncipe Carlos escenifica el fin de la monarquía en Barbados

La isla nación caribeña, que Jacobo I sumó a los dominios británicos en 1625, renunció formalmente a la reina Isabel y se erigió en república en la madrugada de este martes

LOURDES GÓMEZ Corresponsal en Londres

De la esclavitud imperial a la independencia y la nueva era republicana. El príncipe de Gales asistió a la ceremonia de gala que abrió una nueva senda en la trayectoria política y social de Barbados. La isla nación caribeña, que Jacobo I sumó a los dominios británicos en 1625, renunció formalmente a la reina Isabel y se erigió en república en la madrugada de este martes. La fecha del histórico cambio constitucional coincidió con el 55 aniversario del día en que la antigua colonial proclamó su independencia del Reino Unido.

Carlos celebró la creación de la república caribeña como un «nuevo comienzo» y un «hito en el largo camino» recorrido y labrado por generaciones de barbadeños». Ante mandos militares y cargos políticos, emitió un mensaje de reconciliación, sin llegar a disculparse a título personal o en nombre de su madre y antepasados regios por el impacto y consecuencias de la colonización. «De los días oscuros de nuestro pasado y la terrible barbaridad de la esclavitud, que mancha nuestra historia para siempre, la gente de esta isla forjó su camino con extraordinaria fortaleza», reconoció.

El heredero del trono habló ante la primera ministra, la laborista Mia Mottley, que hizo realidad el giro republicano que Barbados debate desde la década de 1970. Una posición de honor ocupaba la dama Sandra Mason, exgobernadora general y desde hace unas horas primera presidenta de Barbados. En la ya mítica noche de festejos, transformación y despedidas, Isabel II dejó de ser la jefa de Estado de su antigua colonia. La nación renunció finalmente a formar parte de los «reinos» de la corona británica, que quedan ahora reducidos a 15. Tomó la senda republicana previamente abonada en el Caribe por la Guyana británica, Trinidad y Tobago y Dominica.

El territorio seguirá bajo la órbita de la Commonwealth, red de países ligados al antiguo imperio inglés. Carlos heredará la presidencia de su madre, según el acuerdo logrado por la soberana con mandatarios de la organización en 2018. «Continuaré profundamente comprometido con este país tan especial, con vuestro futuro bienestar y prosperidad. Siempre me consideraré un amigo de Barbados», prometió el príncipe de Gales a sus anfitriones. Momentos después observó silencioso la definitiva arriada de la bandera monárquica y la izada de los símbolos republicanos de la isla. Isabel II envió sus «más cálidos deseos de felicidad, paz y prosperidad» al pueblo barbadeño. Rihanna fue de los primeros hijos ilustres en ser homenajeada en la noche del histórico cambio.