People's Vote aglutina a parlamentarios británicos en favor de un referéndum

27/09/2018

Diversos parlamentarios de los principales partidos políticos británicos se unirán este fin de semana a los activistas de la campaña People’s Vote en eventos a lo largo del Reino Unido para defender un segundo referéndum sobre el brexit, anunciaron los responsables de la organización.

La campaña, apoyada por varios grupos independientes proeuropeos, ha organizado más de mil reuniones en localidades del Reino Unido para repartir puerta a puerta cerca de un millón de panfletos a fin de sumar apoyos para la causa de un nuevo plebiscito.

Portavoces de People's Vote expresaron su optimismo sobre su capacidad para acabar forzando una nueva consulta en la que los ciudadanos puedan pronunciarse sobre el eventual pacto al que el Gobierno conservador llegue con Bruselas sobre las condiciones del brexit, que se materializará el 29 de marzo de 2019.

El diputado laborista David Lammy, uno de los parlamentarios que respaldan la campaña, aseguró que el congreso anual de su partido, celebrado esta semana, ha puesto de manifiesto que se puede celebrar un nuevo referéndum.

El líder laborista, Jeremy Corbyn, ha asegurado que "si no puede lograr la convocatoria de unas elecciones generales, la opción de una consulta popular continúa estando sobre la mesa", dijo Lammy.

El pasado abril, cuatro diputados presentaron la campaña mutipartita de People's Vote: la conservadora Anna Soubry, el laborista Chuka Umunna, la liberaldemócrata Layla Moran y la verde Caroline Lucas.

Organizaciones independientes como Scientists for the EU, Britain for Europe, Wales for Europe y Open Europe, entre otras, respaldan asimismo la iniciativa.

"Lo que ha quedado claro estas últimas semanas es que People's Vote está en el centro del debate político", afirmó James McGrory, director ejecutivo del grupo Open Britain.

La campaña multipartita ha convocado asimismo una manifestación el próximo 20 de octubre en Londres, en la que esperan superar la asistencia de la anterior marcha que organizaron en la capital británica, el pasado junio, a la que según sus cálculos acudieron cerca de 100.000 personas.

"En estos momentos, lo esencial es no dar por hecho que esto ha terminado. La gente se está empezando a dar cuenta ahora de lo que significa formar parte de la Unión Europea y siempre hay una última oportunidad", manifestó Tom Baldwin, director de comunicación de People's Vote, que llamó a una "movilización masiva" en octubre.

Bajo el lema "People's Vote March for the Future" ("La marcha del voto del pueblo por el futuro"), la manifestación comenzará al mediodía en la céntrica Park Lane londinense, desde donde la discurrirá hasta el Parlamento, frente al cual diversos líderes de la campaña pronunciarán discursos a favor del referéndum.

Los esfuerzos de People's Vote se centran en recabar apoyos populares, "sin excluir a ningún sector de la población", afirmó Baldwin.

En paralelo a esa campaña, hace pocas semanas un grupo de mujeres lanzó la iniciativa "Women for People's Vote" ("Mujeres por el voto popular"), con la que denuncian que "de producirse una salida de la UE con un acuerdo perjudicial para el Reino Unido, las mujeres serían las que más sufrirían las consecuencias".

Participará además en las movilizaciones por un nuevo referéndum el grupo denominado Our Future, Our Choice ("Nuestro futuro, nuestra elección"), fundado en octubre de 2017 para dar voz a los jóvenes británicos que se verán afectados por la salida.

"Se ha perdido la confianza en los políticos. Necesitamos poner nuevas voces sobre la mesa y, para ello, los jóvenes son la mejor opción", subrayó su portavoz, Femi Oluwole, un abogado activista especializado en Derechos Humanos.

Con esos apoyos, los responsables de People's Vote confían en lograr forzar un plebiscito que pueda "evitar el caos" de un mala ruptura entre Londres y Bruselas, dijo el responsable de Open Britain.

"Ni la campaña ni sus acciones serían necesarias si el brexit estuviera progresando de manera adecuada". Sin embargo, el brexit se está convirtiendo en un absoluto desastre. Debemos actuar", sentenció McGrory.