Fuerzas de seguridad de los talibanes patrullan el barrio de Kabul. / EFE

Vuelven las ejecuciones y castigos públicos al Afganistán de los talibanes

Las autoridades ordenan ajusticionar a un varón y fustigar en las calles de la región de Parwan a 18 hombres y 9 mujeres

MIKEL AYESTARAN Estambul

Tras unos primeros meses en los que trataron de mostrar al exterior una imagen más moderada, los talibanes recuperan la esencia de su primer emirato y realizaron la primera ejecución pública desde su retorno al poder. Un hombre acusado de asesinato y robo de un móvil y una bicicleta en 2017 fue ejecutado y fue el padre de su víctima quien le disparó tres veces en la provincia de Farah, al suroeste del país.

Altos cargos del Gobierno islamista estuvieron presentes en este acto condenado desde organismos como la ONU que mostró su «oposición a la pena muerte en cualquier circunstancia». Naciones Unidas expresó su preocupación ante el sistema de justicia «exprés» instaurado por los talibanes; uno en el que «los arrestos, las audiencias judiciales, las sentencias y los castigos a menudo se lleven a cabo el mismo día».

Este tipo de ejecuciones eran habituales en el primer mandato talibán entre 1996 y 2001 y se produjo en la misma semana en la que el Supremo del país dictaminó el fustigamiento público de dieciocho hombres y nueve mujeres en Parwan, provincia vecina de Kabul. «La implementación de la sharía (ley islámica) es un deber», defienden las autoridades de Kabul. Mohammad Ismail Rahmani, uno de los altos cargos islamistas, recordó que «hemos combatido durante veinte años contra los paganos para asegurar un sistema islámico y ahora que Alá nos lo ha dado, Alá quiere que aseguremos sus mandatos divinos»