Lugar de la explosión de las cisterna de combustible en Líbano. / EFE(VídEo: Atlas

Una treintena de muertos al explotar una cisterna de combustible en Líbano

Decenas de ciudadanos trataban de sacar carburante del tanque que había sido confiscado momentos antes

COLPISA/AFP

Al menos 28 personas murieron en la madrugada del domingo en Líbano como consecuencia de la explosión de una cisterna de combustible. El accidente se produjo en la región de Akkar, al norte del país, mientras decenas de ciudadanos trataban de aprovisionarse de carburante de un tanque que había sido confiscado minutos antes. Entre las víctimas mortales hay militares y civiles.

Además, las autoridades han contabilizado alrededor de ochenta heridos. Muchos se encontraban anoche hospitalizados en grave estado con quemaduras en distinto grado, aunque algunos recibieron también el impacto de trozos de metal que salieron despedidos con la explosión.

Todo ocurrió sobre las 2:00 horas cuando el Ejército se desplegó en diferentes estaciones de servicio donde las autoridades habían detectado un irregular almacenamiento de combustible. Hace unos días, el Banco Central suspendió los subsidios a los carburantes, lo que habría llevado a numerosos distribuidores a ocultar miles de litros de gasolina y gasóleo aumentando la escasez en todo el país.

La intención de los militares de incautar una cisterna desencadenó, según algunas fuentes, roces con un numeroso grupo de libaneses que trataban de abastecer sus vehículos. En ese momento se produjo la explosión, que devastó la zona en un amplio radio llevándose por delante vehículos e instalaciones.

Una investigación

El único hospital cercano carecía de medios para tratar a grandes quemados, lo que obligó a evacuar a la mayoría de los heridos a Trípoli, a unos 25 kilómetros de distancia, donde hay un centro médico equipado para este tipo de lesiones. Los forenses, según fuentes médicas, se enfrentan ahora al duro trabajo de identificar a un alto número de fallecidos que quedaron irreconocibles por efecto del calor y el fuego.

El presidente, Michel Aoun, pidió que se abra una investigación para esclarecer lel siniestro. Miles de libaneses mostraron su ira por el accidente, que tiene lugar justo un año después de la explosión del puerto de Beirut donde murieron más de 200 personas y de la que todavía no se han determinado los culpables.