Naftali Bennet y Mohamed bin Zayed, este lunes en Emiratos Árabes.

Israel prosigue con su apertura hacia el Golfo para aislar al régimen iraní

Bennet se convierte en el primer jefe de Gobierno de Tel Aviv en visitar los Emiratos Árabes Unidos para rubricar los Acuerdos de Abraham propiciados por Trump

MIKEL AYESTARAN Corresponsal en Jerusalén

Naftali Bennet hizo este lunes historia allí donde le hubiera gustado figurar a Benyamin Netanyahu y se convirtió en el primer jefe de gobierno de Israel en visitar de manera oficial los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Su antecesor en el cargo lo intentó en varias ocasiones, pero por diferentes motivos no pudo culminar este viaje, fruto más de los Acuerdos de Abraham apadrinados por Donald Trump en 2020, firmados por 'BiBi' y que han traído la normalización de relaciones de Israel con EAU, Marruecos, Bahrein y Sudán. Seguridad regional y economía fueron los pilares de esta cita sin precedentes que, como todo lo vinculado a estos acuerdos, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) considera «una traición».

Bennet mantuvo un encuentro de cuatro horas con Mohamed bin Zayed, heredero al trono y hombre fuerte del reino, en su residencia privada. Al final del mismo, WAM, la agencia oficial emiratí, emitió un comunicado para destacar la importancia de la cooperación entre los dos países para la «estabilidad de la región». No hizo mención a Irán, país vecino del Golfo que es la máxima preocupación del Estado judío y del que Bennet tenía planeado hablar con Bin Zayed, según adelantó antes de subirse al avión en Tel Aviv.

El viaje se produjo en mitad de las conversaciones indirectas entre Estados Unidos y la república islámica en Viena para resucitar el acuerdo nuclear de 2015 y solo unos días después de la visita a Teherán del asesor de seguridad nacional emiratí, jeque Tahnoon bin Zayed al-Nahyan. Entonces, Al-Nahyan invitó al presidente persa, Ebrahim Raisi, a viajar a Abu Dhabi, una muestra más del deseo de EAU de convertirse en actor clave en la diplomacia regional.

Emiratíes e israelíes comparten la visión de la república islámica como amenaza en Oriente Próximo y no son partidarios de recuperar el acuerdo alcanzado en la etapa de Barack Obama, por el que se levantaron las sanciones a los iraníes a cambio de la limitación del enriquecimiento de uranio.

Economía y defensa

Trump fue el impulsor de estos pactos, por los que EAU, Bahrein, Marruecos y Sudán rompieron el consenso anterior en el mundo árabe y establecieron relaciones con Israel sin esperar a resolver la cuestión palestina. Por eso las autoridades de Ramala los calificaron de «puñalada por la espalda». Estados Unidos no dudó en ofrecer a todos ellos importantes compensaciones y en el caso de Marruecos fue un paso más allá y reconoció la soberanía del reino alauí sobre el Sáhara Occidental. En los últimos meses se han puesto en marcha vuelos directos de Tel Aviv a Dubai, Abu Dabi, Rabat o Manana, se han abierto embajadas y se han producido visitas oficiales para fortalecer especialmente los lazos económicos.

Plan de ataque contra las nucleares

El diálogo indirecto entre Estados Unidos e Irán para resucitar el acuerdo nuclear avanza muy lentamente en Viena, al tiempo que Israel eleva su retórica sobre un posible ataque a las instalaciones atómicas de la república islámica. Naftali Bennet insiste en cada intervención en que «todas las opciones están sobre la mesa» y su ministro de Defensa, Benny Gantz, viajó a Washington para presentar a su homólogo, Lloyd Austin, «un plan detallado de ataque», con un plazo de tiempo incluido, según recogieron medios israelíes como 'The Jerusalem Post' citando fuentes diplomáticas. Washington «no puso veto alguno» a este plan de su aliado, detallaron las fuentes.

En medio de los mensajes en clave de guerra, el Ejército adelantó que en primavera llevará a cabo unas maniobras a gran escala en el Mediterráneo, con decenas de aviones, para simular la operación contra las instalaciones nucleares de la república islámica.

Los israelíes defienden que su gran adversario busca tiempo para poder hacerse con la bomba. En los últimos veinte meses se han producido cuatro explosiones en instalaciones nucleares de Irán y uno de sus científicos más importantes fue asesinado, operaciones de las que Teherán responsabiliza a los israelíes. Según reveló el diario 'The New York Times', responsables militares estadounidenses han concluido que «estos ataques han resultado contraproducentes».