Centro de tratamiento nuclear en Irán. / Reuters

Irán exige el fin de las sanciones para resucitar el acuerdo nuclear

El régimen de los ayatolás y los firmantes del pacto de 2015 vuelven a reunirse tras la ruptura unilateral del pacto por parte de Donald Trump

MIKEL AYESTARAN Corresponsal en Jerusalén

Viena acoge desde este lunes una nueva ronda de la negociación con Irán que persigue resucitar el pacto nuclear de 2015, muerto desde que Donald Trump decidiera retirar a Estados Unidos y volver a imponer sanciones a la república islámica. Representantes de Teherán se reúnen con el resto de firmantes –Alemania, Reino Unido, Francia, Rusia y China– y mantendrán encuentros indirectos con los norteamericanos. El objetivo prioritario del régimen de los ayatolás, cuya delegación estará encabezada por el vicecanciller Alí Baqeri Kani, es exigir que Washington levante las sanciones, especialmente las que afectan a la venta de petróleo, y ofrezca garantías de que no volverá a incumplir el pacto.

La decisión de Trump ha logrado el objetivo opuesto. Ante las presiones de EE UU y la inoperancia de Europa, la república islámica ha dado pasos que le han alejado del texto firmado hace seis años en Viena y, según el último informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), enriquece cada vez más uranio, hasta niveles cercanos al necesario para fabricar armas atómicas, mientras no coopera con las inspecciones internacionales. Teherán insiste en que su programa tiene «fines pacíficos», pero la desconfianza entre ambas partes es grande y no será sencillo volver a lo conseguido en 2015.

Ataques de Israel

Uno de los países que más aplaudió la decisión de Trump fue Israel, que estas semanas presiona para que el equipo de Joe Biden no pacte y mantenga la vía de las sanciones. El primer ministro, Naftali Bennet, alertó a los firmantes del riesgo que supone levantar los castigos para que llegue de nuevo «el flujo de miles de millones de dólares a Teherán a cambio de restricciones insatisfactorias».

Los israelíes defienden que su gran adversario solo busca tiempo para hacerse con la bomba atómica y en esta jornada en la que se reanuda la negociación en Viena el ministro de Exteriores, Yair Lapid, viaja a Londres y París para mostrar la preocupación de su Gobierno.

Desde el Estado judío repiten que «todas las opciones están sobre la mesa» para frenar a su adversario, incluida una operación militar, pero responsables estadounidenses citados por 'The New York Times' han advertido de que «los ataques han resultado contraproducentes porque los iraníes han sido capaces de hacer un sistema aún más eficiente».

En los últimos 20 meses se han producido cuatro explosiones en instalaciones nucleares de la república islámica y uno de los científicos más importantes del país fue asesinado, operaciones de las que Teherán responsabiliza a los israelíes. La conclusión de los expertos citados por el diario estadounidense es que estos ataques han empujado a Irán a «reducir el tiempo que necesitaría en caso de querer la bomba de aproximadamente un año a solo unas semanas».

El histórico acuerdo de 2015 logró que los iraníes se comprometieran a no enriquecer uranio por encima de 3,67% y durante cuatro años lo cumplieron, según lo confirmaron los informes de la AIEA. Pese a ello, Trump impuso de nuevo castigos y la respuesta iraní fue elevar los niveles de enriquecimiento hasta el 60%, cada vez más cerca del 90% necesario para lograr la bomba. Las autoridades iraníes han decidido además rebajar el grado de cooperación con los inspectores de la AIEA a quienes acusa de haber facilitado información a los israelíes para sus ataques.