Más de 60 países imponen ya restricciones a los españoles para cruzar sus fronteras

Marruecos ha cerrado este viernes sus fronteras terrestres, marítimas y aéreas para impedir el avance del coronavirus.

A. AZPIROZ / MADRID

Más de 60 países de los 194 que hay en el mundo han impuesto restricciones a la entrada de ciudadanos españoles. De ellos 21 han establecido directamente la prohición de traspasar sus fronteras. Donald Trump lo hizo este jueves para todos los ciudadanos del espacio Schengen. Y este viernes se le unió Marruecos, que ha cerrado las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla además de las marítimas y aéreas.

En concreto, los españoles tienen vetada la entrada en Arabia Saudí, El Salvador, Eslovaquia, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, India, Irak, Israel, Jamaica, Jordania, Kazajstán, Kirguistán, Kuwait, Malta, Marruecos, Montenegro, Qatar, la República Checa, Trinidad y Tobago y Venezuela.

En otros se imponen modalidades de cuarentena para los viajeros cuyo origen sea España: Argentina, Azerbaiyán, Bosnia-Herzegovina, Burundi, Chile, China, Chipre, Colombia, Cuba, Georgia, Japón, Kiribati, Kuwait, Laos, Liberia, Macedonia del Norte, Mozambique, Myanmar, Níger, Perú, Ruanda, Rumanía, Rusia (Moscú), Samoa, Tailandia, Uganda. Finalmente, otros 15 países exigen alguna otra medida en caso de viaje tales como Alemania, Bélgica, Bulgaria, Camerún, Dinamarca, Egipto, Estonia, Haití, Honduras, Italia, Japón, Lituania, Nepal, Ucrania y Vietnam.

El caso más traumático ha sido el de Marruecos, tanto por la próximidad geográfica como por la estrecha relación de Ceuta y Melilla con los territorios adyacentes del país vecino. La medida ha afectado sobremanera a los miles de marroquíes que cruzan a diario la frontera para trajabar en las ciudades autónomas. El anuncio de la medida obligó a su vez a numerosos españoles a salir apresuradamente de territorio marroquí para no verse bloqueados allí durante semanas.

No se ha puesto plazo al cierre de la frontera, que durará un mínimo de 15 días pero que podría prolongarse de manera indefinida.