Cartel próximo a la frontera en protesta por el incremento de las medidas en el comercio entre Irlanda y el Reino unido. / AFP

La UE marca una débil línea roja ante el vértigo norirlandés

El unionismo da un plazo «de semanas» para que se eliminen las barreras del Protocolo pactado en el 'brexit'

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

Jeffrey Donaldson, líder del Partido Democrático Unionista (DUP), ha advertido de que la ausencia en agosto de protestas violentas contra las barreras entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte creadas por el 'brexit' es «una pausa». «Sería una locura», según él, «creer que ha disminuido la rabia o que el peligro ha pasado». Acto seguido, prometió provocar el vacío en el que prospera la violencia.

Si el Protocolo sobre el comercio en la isla de Irlanda no se cambia fundamentalmente en las próximas semanas, Donaldson ordenará a los consejeros de su partido en el Ejecutivo de Belfast que abandonen sus puestos. El acuerdo de paz de 1998 exige que el Gobierno autonómico sea compartido y, por tanto, las instituciones autonómicas caerían hasta la elección de una nueva Asamblea en un ambiente podrido.

Donaldson anunció esta rebelión este jueves, cuando el vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Sefcovic, responsable de la gestión del Protocolo, iniciaba su primera gira en persona por la provincia. Ha hablado con empresarios y políticos; también con administradores de los fondos que la UE destina al fortalecimiento de la paz en la región.

Fronteras

Al final de su visita, Sefcovic subrayó la flexibilidad que la UE estaría mostrando. Ha aceptado congelar las acciones legales iniciadas contra Reino Unido por modificar unilateralmente el Tratado y no levantó la voz cuando Londres anunció, esta semana, la extensión por tiempo indefinido del periodo de gracia anterior a la aplicación completa de los controles aduaneros estipulados en el acuerdo.

La respuesta de Bruselas al extraordinario documento publicado por el Gobierno británico en julio sobre la reforma del Protocolo ha sido templada. Las dos partes se han dado tiempo para negociar, y Sefcovic señaló en su balance de la visita, en la tarde del viernes, que se lleva nuevas ideas y contactos para resolver problemas que crea el Protocolo. Pero no quiere negociarlo de nuevo, como demanda Londres.

Tanto Boris Johnson como Donaldson piden que se elimine, o se reduzca drásticamente, la competencia del Tribunal de Justicia de la UE. «Eliminar su papel significa que Irlanda del Norte no tendría acceso al mercado único», ha sentenciado Sefcovic. Pero, si tal circunstancia se diese por la rebelión unionista, Bruselas y Dublín tendrían que crear una frontera en el interior de la isla, o entre Irlanda y la UE.