Los negociadores de la UE y Reino Unido buscan remedios a un 'brexit' paralizado

18/02/2019

El negociador de la Unión Europea para el brexit, Michel Barnier, y el ministro británico para la salida de la UE, Stephen Barclay, mantuvieron este lunes su segunda reunión en una semana, en un momento en el que el proceso de retirada permanece estancado por los deseos de Londres de reabrir el pacto de salida.

Sin embargo, Bruselas descarta una renegociación del acuerdo logrado en noviembre entre el Gobierno del Reino Unido y los Veintisiete y, en consecuencia, de la salvaguarda incluida en él para evitar una frontera física entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, principal obstáculo para ratificar el documento en la Cámara de los Comunes.

Fuentes comunitarias indicaron que el encuentro entre Barclay y Barnier se prolongó alrededor de una hora y media, pero no quisieron dar detalles adicionales sobre la cita.

En cualquier caso, antes de llegar a la capital comunitaria, el propio Barclay escribió en Twitter que se encontraba de camino a Bruselas junto con el fiscal general, Geoffrey Cox, para abordar con Barnier "soluciones" para la salvaguarda irlandesa, cuando faltan menos de cuarenta días para el 29 de marzo, la fecha prevista de la salida.

"Importante que la voz del Parlamento se oiga mientras cumplimos con el brexit", añadió Barclay, después de que la Cámara de los Comunes haya pedido renegociar con Bruselas la solución de emergencia para Irlanda, algo que el club comunitario ha descartado en numerosas ocasiones y que este lunes volvió a rechazar.

"Tenemos sobre la mesa el acuerdo de retirada y la declaración política, y hemos dicho en repetidas ocasiones, creo, distintas personas, que estamos felices de revisar cualquier cosa que aclare la situación -sin reabrir el acuerdo de retirada-, que ayude a nuestros socios británicos a construir una mayoría en la Cámara de los Comunes", declaró el portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas.

Añadió, durante la rueda de prensa diaria de la institución, que en Bruselas están "esperando noticias desde Londres" que aún no han recibido, "más allá de una primera discusión cuando vino la primera ministra", Theresa May, a Bruselas el pasado 7 de febrero.

En la reunión celebrada ese día entre la premier y el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ambos señalaron en un comunicado haber acordado que sus equipos "deberían mantener conversaciones sobre si se puede encontrar un camino que obtenga el mayor apoyo posible" en Londres y respete la postura de la UE.

En ese contexto se insertan las citas de este lunes y del lunes anterior, así como la visita que May tiene previsto hacer a Bruselas esta semana para volver a entrevistarse con Juncker.

Pese a esos encuentros, fuentes diplomáticas apuntaron la semana pasada que la UE no entrará en negociaciones "de ida y vuelta" con la primera ministra del Reino Unido "en las que, digamos, la señora May testee una cosa en Westminster y venga con otra ligeramente distinta".

Las fuentes dijeron que, si se retorna a las conversaciones sobre el brexit, se hará "sobre la base de que hay un compromiso firme de la señora May de que lo que negocie es la solución definitiva, si es que hay una solución definitiva".

Mientras tanto, el ministro británico de Exteriores, Jeremy Hunt, pidió este lunes "confianza" y "visión" entre el Reino Unido y la Unión Europea para lograr avances en el brexit.

"Con visión en los dos lados, podemos dar con una forma de abrir camino que tenga el apoyo del Parlamento británico y también funcione para la UE, pero va a necesitar confianza y necesitamos hacerlo bien, porque lo que está en juego es la relación del Reino Unido con sus vecinos europeos para los próximos 25 años", declaró Hunt al llegar a una reunión de titulares de Exteriores en Bruselas.

Su homólogo en la República de Irlanda, Simon Coveney, admitió que la salida del Reino Unido sin acuerdo sería "una locura", y al mismo tiempo reconoció la "frustración" de su país por la falta de claridad del Gobierno británico.

"Estamos gastando cientos de millones de euros en Irlanda preparándonos para un brexit sin acuerdo, para intentar proteger a los ciudadanos irlandeses en esas circunstancias. No queremos tener que hacer eso. Por supuesto que queremos una solución. Y sí, hay frustración en Irlanda", asumió.

En ese sentido, recalcó que "a menos de cuarenta días" para la retirada del Reino Unido aún no se sabe "lo que el Gobierno británico está pidiendo para poder ratificar el acuerdo".