Las restricciones en Italia, hasta el 16 de mayo

03/04/2020

Borrelli, comisario especial para esta crisis, considera que la medidas irán más allá del 13 de abril, como está previsto hasta ahora.

Los italianos se podrían pasar encerrados en casa al menos hasta el 16 de mayo por culpa de la pandemia del coronavirus. Aunque las restricciones aprobadas por el Gobierno están en principio limitadas hasta el 13 de abril, Angelo Borrelli, jefe de la protección civil y comisario especial para esta crisis, reconoció este viernes que es muy probable que las medidas se prolonguen más. «Hasta el 16 de mayo hay una distancia larga y hasta entonces podríamos tener ulteriores resultados positivos que nos consientan retomar la actividad en la ‘fase dos’», comentó en una entrevista con la emisora italiana Radio Capital, haciendo referencia al momento en el que se puedan comenzar a retomar algunas actividades de manera escalonada.

Borrelli en un principio no quiso dar fechas precisas e invitó a esperar a que la curva de contagios de la pandemia comience a decrecer. En otra entrevista reconoció no obstante que es muy posible que los italianos tengan que quedarse en casa el Primero de Mayo, fiesta del Trabajador. «Creo que será así. No es una situación que se resolverá pronto. Debemos ser muy rigurosos y cambiar nuestro modo de tener contactos con otras personas», comentó en Radio Anch’io. En su intervención en esa última emisora aseguró que las regiones del sur, hasta ahora las menos afectadas por el coronavirus, de momento «aguantan», aunque pidió «prudencia» y seguir respetando las restricciones.

La pandemia se acerca ya a los 120.000 contagiados, de los que cerca de 20.000 se han curado y más de 14.600 han fallecido. Este viernes se registraron casi 4.600 infectados y 766 muertos adicionales, una cifra en línea con las de los tres días anteriores. Cuando presentó estos últimos datos, Borrelli aprovechó para matizar sus palabras anteriores, que habrían sido «malinterpretadas», subrayando que por el momento el único plazo para las restricciones es el del 13 de abril establecido por el Gobierno. Silvio Brusafarro, presidente del Instituto Superior de la Sanidad, invitó por su parte a la población a seguir en casa porque «hemos marcado un gol, pero no hemos ganado el partido».

El cerrojazo excepto en los sectores esenciales le cuesta a las empresas unos 100.000 millones de euros al mes, según los cálculos de Confindustria, la patronal italiana. Licia Mattioli, vicepresidenta de esta institución, pidió que se retomen las actividades económicas después de Semana Santa argumentando que «nuestras empresas son más seguras que los supermercados», que permanecen abiertos. Mattioli aplaudió las ayudas aprobadas por el Ejecutivo, pero pidió que lleguen lo antes posible, así como que se retrase el pago de impuestos al menos 4 ó 5 meses. «Si no, morimos».

Antonio Misiani, viceministro de Economía, respondió a la petición de la patronal asegurando que aún no se dan las condiciones para la reapertura de las actividades económicas. «Siempre hemos dicho que lo que cuenta es el parecer de las autoridades médicas y científicas. Cuando nos digan que la epidemia está bajo control y que la que curva está en niveles de estabilización, pasaremos a lo que Conte ha definido la ‘fase 2’», comentó Misiani. «La reapertura será gradual y ligada a la necesidad de garantizar la seguridad de los trabajadores. Debemos empezar a imaginar quién podrá abrir y quién deberá seguir cerrado», explicó el viceministro en Radio 24.

El turismo constituye una de las áreas económicas más perjudicadas por el cerrojazo. Virginia Raggi, alcaldesa de Roma, recordó que este sector, que supone alrededor del 60% del PIB del municipio de la capital italiana, teme unas pérdidas de 20.000 millones de euros este año debido a la crisis del coronavirus