Renu Begum, hermana de Shamima, muestra una fotografía de la joven. / Reuters

La Justicia deniega el retorno de la 'novia del EI' al Reino Unido

Shamima Begum tenía 15 años cuando escapó de Londres con dos amigas para casarse en el 'califato' de Raqqa

IÑIGO GURRUCHAGA

El Tribunal Supremo de Inglaterra ha rechazado la petición de una joven londinense que se unió, junto a tres amigas, al Ejército Islámico en Siria para que se le permita regresar a Reino Unido. Los abogados de Shamima Begum argumentaban que su defendida no puede apelar adecuadamente, sin estar presente, contra la decisión del Gobierno de privarle de su nacionalidad británica.

En su sentencia, el Supremo afirma que «el derecho a un juicio justo no se impone a todas las demás consideraciones, como la seguridad de la población». Añade que «la solución apropiada en este caso es aplazar el juicio (sobre su demanda) hasta que Begum pueda participar de manera efectiva» y sin riesgo para el público. Es una decisión que los cinco jueces reconocen que «no es perfecta».

Shamima Begum tenía 15 años cuando voló, en febrero de 2015, a Estambul junto a dos amigas- Amira Abase(15) y Kadiza Sultana(16)- que asistían al mismo colegio, en el barrio de Bethnal Green del este de Londres. Atravesaron la frontera con Siria para unirse a guerrilleros del Ejército Islámico en su enclave de Raqqa. Fueron descritas como «novias del EI» y contrajeron matrimonio con miembros del grupo terrorista poco después de su llegada.

Aunque no se ha confirmado, se cree que Abase murió en 2019, en el bombardeo de Baghouz, el último bastión del EI. Sultana habría muerto en un bombardeo de Raqqa por la aviación rusa, en 2018. En su huida del califato fundamentalista, Begum y su marido, Yago Riedijk, un holandés de clase media y siete años mayor que ella que se convirtió al yihadismo, fueron apresados por fuerzas kurdas.

Apátrida

Separados en diferentes campos, Begum fue localizada en 2019 por un periodista de 'The Times' en Al Houl, un campo de las Fuerzas Democráticas de Siria en el nordeste del país árabe. Estaba embarazada de nueve meses y había tenido dos hijos, que murieron pronto. También fallecido el bebé al que dio a luz poco después de la entrevista con el diario británico.

Sus expresiones de apoyo, con algunos reparos, a ideales y acciones del EI provocaron repulsa. Su petición de ser repatriada a Reino Unido fue rechazada por el entonces ministro de Interior, Sajid Javid, que también tomó la decisión de privarle de nacionalidad. Nacida en Londres, en el seno de una familia originaria de Bangladés, era legalmente británica.

La ley doméstica y una convención de la Organización de Naciones Unidas no permiten privar de nacionalidad a una persona que queda entonces en condición de apátrida. Londres afirmó que tiene derecho a la nacionalidad bengalí, pero la administración en Dacca también lo rechaza. Los abogados de Begum quieren contestar en los tribunales británicos la decisión del Gobierno.

Trasladada a otro campo de prisioneros del EI para proteger su seguridad, Begum debería obtener la nacionalidad en los Países Bajos, según reclama su marido, condenado en ausencia a seis años de cárcel por los tribunales. Pero el matrimonio que le daría derecho a la nacionalidad holandesa no es reconocido, porque ella era entonces menor de edad.