Julian Assange, fundador de Wikileaks, en una imagen de archivo. / reuters

La justicia británica aprueba la extradición de Julian Assange a EE UU

Sus abogados pueden recurrir la decisión, en lo que se presenta como un largo proceso en los tribunales ingleses y quizás en Estrasburgo

IÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

El Tribunal de Apelación de Inglaterra y Gales ha autorizado la extradición a Estados Unidos de Julian Assange, tras «las solemnes promesas» de las autoridades judiciales de Virginia de que no le encarcelarán en una prisión de máxima seguridad, de que permitirán que cumpla la posible sentencia en Australia y de que le ofrecerán cuidados adecuado para su salud durante su tiempo de detención.

Las autoridades de Estados Unidos quieren juzgarle por haber incitado a Chelsea Manning, exsoldado del Ejército, a penetrar bases de datos de las que extrajo documentos, que permitieron a Wikileaks publicar evidencia de posibles crímenes cometidos por las fuerzas armadas de Estados Unidos en las guerras en Irak y Afganistán.

Este recurso se centraba en la cuestión de si la salud mental de Assange es tan precaria que no debe ser extraditado a Estados Unidos, tal como decidió la juez de primera instancia. Sus abogados se han reservado la posibilidad de recurrir a los otros componentes de aquella sentencia, que encontraba solo en la salud del detenido un motivo para impedir la extradición.

Pueden intentar también un recurso a la decisión de este viernes ante la máxima corte de Inglaterra y Gales, el Supremo. PiuY, si sus jueces sentenciaran que Assange debe ser extraditado, es muy probable, dados los argumentos que su defensa ha presentado en el procedimiento, que pudiese recurrir tal decisión ante el Tribunal de Estrasburgo, que interpreta la aplicación de la Convención Europea de Derechos Humanos.

Nueve y un día

El patrón de Wikileaks es acusado por un tribunal del estado de Virginia de 18 cargos bajo la ley de Espionaje. Las autoridades americanas han insistido en que Assange no es un periodista y que, por tanto, no está protegido por la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de publicación. Si la extradición fuese ejecutada y la corte estadounidense le considerase culpable, podría ser condenado a una pena de cárcel de hasta 175 años de presidio.

Assange, de 50 años, ha pasado ya nueve de reclusión. De 2012 a 2019 estuvo encerrado voluntariamente en la Embajada de Ecuador en Londres, para evitar su extradición a Suecia, donde se investigaban dos delitos de violación. Tras su detención en el recinto diplomático, fue encarcelado durante 50 semanas por haber quebrado su libertad condicional bajo fianza. Permanece en la prisión de máxima seguridad en Belmarsh, en el sudeste de Londres, a la espera de la decisión final de los tribunales sobre la demanda de las autoridades judiciales de Estados Unidos.

Abogados del australiano y diversas asociaciones e individuos han pedido su libertad condicional alegando que la salud mental del perseguido es precaria o que corría riesgo de contraer Covid en la cárcel. La juez Vanessa Baraitser, que vio la demanda de extradición en primera instancia, rechazó todas las peticiones, pero decidió en su sentencia, el pasado enero, que no debía ser enviado a Estados Unidos por el estado de su salud mental y por el riesgo de suicidio.