Irán y Hezbolá niegan haber colaborado con el Frente Polisario

02/05/2018

El Gobierno iraní y el partido-milicia libanés Hezbolá han rechazado las acusaciones de Marruecos sobre una supuesta entrega de armas al Frente Polisario, que controla la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y han denunciado intereses políticos ocultos.

El Polisario reivindicó la región en nombre del pueblo saharaui tras el fin de la colonización española y lleva más de 30 años inmerso en un conflicto --primero militar, luego diplomático -- con las autoridades marroquíes. Rabat, entretanto, reclama la soberanía sobre el Sáhara Occidental.

El ministro de Exteriores de Marruecos, Naser Burita, acusó el miércoles a Irán de «suministrar armas» y «entrenar» a los combatientes del Polisario con ayuda de Hezbolá. Esta acusación supuso también la ruptura de relaciones diplomáticas entre Rabat y Teherán.

Tanto el Ministerio de Exteriores iraní como la Embajada de Irán en Argel han respondido en sendos comunicados a las «infundadas» acusaciones del Gobierno de Marruecos, según han informado este miércoles medios oficiales de la República Islámica.

La respuesta también ha llegado por boca de Hezbolá, que ha instado al Ministerio de Exteriores marroquí a buscar «argumentos más convincentes» para justificar la ruptura de las relaciones con Irán y a no «inventarse» ninguna sospecha.

«Es lamentable que Marruecos ceda a las presiones de Estados Unidos, Israel y Arabia Saudí para exponer acusaciones falsas», ha afirmado el partido-milicia, según el portal de noticias Naharnet. ARABIA SAUDÍ SE POSICIONA

Arabia Saudí, por su parte, se ha posicionado junto a Marruecos y ha subrayado que estará su lado ante «todo aquello que amenace su seguridad, estabilidad e integridad territorial», según un portavoz del Ministerio de Exteriores saudí citado por la agencia de noticias oficial SPA.

La fuente de Riad ha condenado la «injerencia» iraní a través de Hezbolá, movimiento al que habría utilizado como «herramienta» para ayudar a un grupo que solo busca «desestabilizar» Marruecos. Por este motivo, ha apoyado abiertamente la ruptura de las relaciones con Teherán.