Golpe electoral a Johnson en la Inglaterra profunda

El hartazgo con el primer ministro se demuestra de nuevo en una circunscripción herida por la corrupción 'tory'

IÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

El Partido Conservador británico ha perdido un escaño que mantenía durante dos siglos en la circunscripción de North Shropshire, en lo que representa una nueva advertencia a Boris Johnson de que está perdiendo la capacidad de ganar elecciones. El golpe llega al final de una semana en la que 99 diputados conservadores votaron contra la política del Gobierno sobre la pandemia.

«La fiesta se ha terminado», dijo la nueva diputada, la liberal-demócrata Helen Morgan, dirigiéndose a un primer ministro que ayudó a su campaña por la revelación en las últimas semanas de la celebración de fiestas navideñas en las oficinas del partido, del Gobierno y del propio primer ministro, cuando, en diciembre de 2020, no se permitían reuniones de residentes en diferentes viviendas que no fueran de trabajo.

La elección se convocó tras la dimisión de Owen Patterson, en un episodio que causó otra ruptura entre el líder de conservador y sus diputados. El exministro de Irlanda del Norte y ferviente 'brexiter' había mantenido entrevistas con responsables ministeriales para la obtención de contratos por dos empresas de la región, de las que cobraba pagos mensuales por su asesoramiento.

Una de las empresas obtuvo contratos por valor de unos 600 millones de euros para el suministro de test del coronavirus, sin que hubiese concurso ni petición de oferta a ningún otro proveedor. El comité parlamentario que supervisa el trabajo del comisionado para la vigilacia de estándares de conducta en la Cámara de los Comunes recomendó una suspensión de 30 días como castigo a Patterson.

La sanción hubiese permitido a los electores decidir si le retiraban como su representante. El diputado insistió en su inocencia. Cuando llegaba el voto parlamentario sobre la sanción, Johnson propuso una enmienda para crear otro comité con mayoría conservadora. Ordenó a sus diputados que la apoyasen. Trece votaron en contra y 97 se ausentaron o se abstuvieron.

Voto táctico

Johnson obtuvo mayoría para su enmienda y salvó a Patterson. Pero la oposición se negó a participar en el nuevo comité. El escándalo sobre la conducta del Gobierno alcanzó tal magnitud que Patterson dimitió y abandonó la política. De octubre a diciembre, los electores han sido sacudidos por la conducta de un Gobierno al que se acusa de no respetar las reglas que dicta para otros.

La muy bella comarca de North Shropshire, fronteriza con el norte de Gales, es rural y políticamente conservadora. En los años ochenta tuvo como diputado a John Biffen, uno de los más respetados diputados de su tiempo y miembro del embrionario euroescepticismo. Los electores votaron por el 'brexit', pero el sector agrícola y ganadero está ahora desencantado con la política del Gobierno.

La pérdida del escaño- de tener una ventaja de 23.000 votos a perder por 6.000- significa que votantes laboristas marcan su papeleta al candidato liberal-demócrata por tener la mejor opción de desbancar a los 'tories' y que votantes conservadores se abstienen o votan también a los 'lib-dem'; como ya ocurrió en junio, en otra circunscripción próspera, esta del sur de Inglaterra, Chesham y Amersham.

El más alto funcionario del país tiene que presentar ahora el resultado de su investigación sobre las fiestas supuestamente ilegales del año pasado. Johnson entra en la gestión de una gran ola de infecciones por Covid con su partido dividido sobre las restricciones, hartazgo con su gestión en la política y en los medios, y su reputación dañada ante los electores. Quedan quizás dos años para nuevos comicios.