Coronavirus

Exteriores agiliza repatriaciones mientras los atrapados claman

24/03/2020

El Gobierno negocia vuelos a precios «razonables» y aprueba un acuerdo para que los españoles puedan regresar en avión desde Italia, pero otros ciudadanos se hallan varados y en condiciones draconianas en países como la India.

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El Gobierno trabaja para repatriar a los españoles varados en el extranjero a causa de la pandemia del coronavirus. El Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación fletará este jueves un vuelo extraordinario para permitir el regreso de 400 turistas españoles que se hallan en Guatemala, El Salvador y Honduras, junto a unos 50 europeos que no tienen ninguna alternativa ni posibilidad de transporte comercial. Para ello recurrirá al Mecanismo Europeo de Protección Civil, que permite el reembolso de hasta el 75 por ciento del coste de la operación por parte de la Comisión Europea.

Aunque el objetivo del departamento que encabeza Arancha González Laya es encontrar conexiones comerciales a precios «razonables» ya que, según advirtió la ministra de Exteriores en una entrevista concedida a Ser Cataluña, el Ejecutivo no puede «enviar un avión a recoger a cada ciudadano español que esté desperdigado» por el mundo, en el caso de esos españoles atrapados en Centroamérica se hará una excepción ante la imposibilidad de encontrar «vías alternativas».

No es la única decisión que adoptó este martes el Ejecutivo para facilitar la vuelta de los miles de españoles que han pedido regresar en una situación de emergencia. El Consejo de Ministros aprobó un acuerdo para eximir de la restricción de vuelos entre Italia y España a los ciudadanos españoles o residentes en España. La prohibición se levantará, previa autorización del Ministerio de Sanidad, a los vuelos de aeronaves con ciudadanos españoles o que tengan su residencia en España, aunque su aterrizaje se limitará a Madrid, Barcelona, Gran Canaria, Málaga y Palma de Mallorca. Los retornados tendrán que guardar un periodo de cuarentena y su estado será vigilado por las autoridades sanitarias.

Exteriores calcula que a lo largo del pasado fin de semana regresaron unos 1.200 turistas españoles que estaban en el extranjero y estima que en los próximos días se sumarán un millar más. Treinta y nueve españoles partirán este martes desde Bali (Indonesia) en un vuelo chárter lituano con destino a Alicante, tras hacer escala en Vilna. Un vuelo especial de Iberia despegará de la capital senegalesa, Dakar, con destino Madrid para devolver a unos 200 pasajeros de nacionalidad española. Un ferry trasladará también este martes desde el puerto italiano de Civitavecchia hasta Barcelona a otros 200 españoles.

Las operaciones continuarán este miércoles, día en el que está previsto que salga de Lima un avión de Iberia con capacidad para entre 250 y 300 pasajeros destinado a aligerar el contingente de un millar de turistas españoles que permanecen en Perú. Y el jueves saldrá de Caracas otro vuelo chárter que llegará a Madrid el viernes con 136 españoles a bordo.

Panorama aterrador

La situación, sin embargo, sigue siendo draconiana en otras zonas. Es el caso de la India, donde decenas de españoles se han agrupado en una plataforma y lanzan un mensaje desesperado: «Queremos volver, pero no sabemos cómo». Su portavoz, Catalina Marín, explica por teléfono que rondan el medio centenar de miembros, aunque en la lista de la Embajada de España en Nueva Delhi hay inscritas más de 440 personas que reclaman su regreso urgente a España. «Hasta hace dos días ni la Embajada ni el Ministerio de Asuntos Exteriores nos habían hecho ni caso. Se limitaban a decir que sentían mucho nuestra situación y que intentásemos volver a España, pero buscándonos la vida. Desde el lunes están contactando con nosotros y recopilando datos. Por lo menos ahora saben que existimos», señala esta economista con residencia en la localidad catalana de Castellar del Vallés.

La expansión de la pandemia pilló a Catalina Marín de viaje en la India con su pareja y narra un panorama aterrador en un país que este martes impuso un confinamiento absoluto durante 21 días a sus 1.350 millones de habitantes y mira con recelo a los europeos, a los que acusa de haber llevado la epidemia al interior de sus fronteras. «En Nueva Delhi la situación está muy fea. No aceptan extranjeros en los hoteles y el ambiente es muy hostil. Hay gente que no tiene dónde meterse. Algunos tenemos suerte de que no nos echan de nuestros hoteles», revela agradecida al establecimiento en el que se hospeda, donde les proporcionan todo lo que necesitan, algo excepcional estos días para los extranjeros. «Te ves solo, a miles de kilómetros de casa, desamparado», relata. A ello se añade la preocupación por un eventual agravamiento de la epidemia en un país superpoblado y con condiciones de higiene muy alejadas de las de Occidente. «Aquí sería nefasto para la población».

Una idea que corrobora María Jesús, otra de las españolas atrapadas en la India. Esta madrileña estaba colaborando con una ONG en Ajmer, una ciudad del estado de Rajasthan. «No hay infraestructura, no hay higiene. Si esto se dispara, morimos todos», manifiesta una mujer que subraya que los españoles que permanecen en la India están «teniendo muchos problemas en los hostales».

«Somos los nuevos parias de la India, los españoles», lamenta María Jesús, que cuenta que algunos han tenido «problemas en los hospitales para que se les atienda» y en algunos sitios les han llegado a pedir un certificado de que no tienen el coronavirus. «Me considero absolutamente desamparada por el Gobierno de España. La Embajada no puede hacer nada por nosotros hasta que Madrid no haga algo. Madrid tiene que negociar con el Gobierno indio», clama