El líder del Partido Democrático Unionista (DUP), sir Jeffrey Donaldson, durante una rueda de prensa este lunes. / Reuters

Los unionistas vinculan el nuevo Gobierno de Belfast a cambios en el Protocolo del 'brexit'

El partido que lidera Jeffrey Donaldson amenaza a Boris Johnson con «no proponer ministros para el Ejecutivo» de unidad con el Sinn Féin en Irlanda del Norte

ÍÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

El líder del Partido Democrático Unionista(DUP), sir Jeffrey Donaldson, ha confirmado que su partido boicoteará la restauración del Ejecutivo autonómico en Irlanda del Norte, tras las elecciones en las que el partido Sinn Féin, asociado históricamente al grupo terrorista IRA, obtuvo el mayor número de escaños. La confirmación llegó tras su encuentro con el ministro británico para Irlanda del Norte, Brandon Lewis.

«Le hemos dejado muy clara nuestra posición», explicó Donaldson. «Hasta que el Gobierno del Reino Unido no emprenda acciones decisivas sobre el Protocolo(del 'brexit'), no propondremos ministros para el Ejecutivo». «Está teniendo un impacto dañino en nuestra economía, aumentando el coste de la vida, impidiendo la capacidad de nuestras empresas de hacer negocios con Gran Bretaña» añadió.

El líder de un DUP que ha perdido menos escaños y votos de los que predecían los sondeos cerró su advertencia subrayando que «fundamentalmente, el Protocolo socava nuestra estabilidad política y el principio del consenso que está en el corazón de nuestras instituciones». «Necesitamos que esto se resuelva», sentenció Donaldson, mientras los elegidos para la Asamblea de Belfast comenzaban su acreditación.

La expectativa se traslada ahora al Gobierno de Boris Johnson, que este martes presentará su programa legislativo. Mencionará en el Discurso de la Reina el tipo de iniciativa emprenderá Londres para contentar a sus aliados del Ulster. En abril, el Financial Times afirmó que Johnson preparaba un proyecto de ley para derogar, como ya hizo en 2020, partes del Acuerdo de Retirada de la UE.

El ministro Lewis ha dejado una estela de confusión, afirmando el miércoles que no incluirá un proyecto de ley para cambiar aspectos del Protocolo y explicando este domingo que se interpretaron mal sus palabras. Afirmó luego que «todas las posibilidades están en la mesa» y que «haremos lo que tengamos que hacer». A coro con el viceprimer ministro, Dominic Raab, que utilizó casi idénticas expresiones.

Consensos

En un comunicado, Angela McGowan, directora para la región de la Confederación de la Industria Británica, la mayor asociación de empresarios, no menciona al Protocolo. Se concentra en los beneficios de una colaboración entre un nuevo Ejecutivo y las empresas para paliar al aumento del coste de la vida, mejorar las capacitaciones profesionales y avanzar hacia el cero neto de emisiones.

El Protocolo firmado por Bruselas y Londres para hacer posible el Brexit establece que la Asamblea de Irlanda del Norte decidirá cada cuatro años por mayoría la continuidad de las regulaciones que permiten que Irlanda del Norte esté al mismo tiempo en el mercado común europeo y en el británico. Las elecciones han dado una distribución de escaños que deja en minoría al DUP y los opuestos al Protocolo.

El único partido de tamaño significativo en Irlanda del Norte que llamó a votar en favor de la marcha de la UE, en el referéndum de 2016, fue el DUP. Ganó en la región el voto por la permanencia por 56% contra 44%. Los empresarios no se alarman por el efecto económico del Protocolo mientras el DUP interpreta el consenso que requiere el Acuerdo de Viernes Santo como garantía de su derecho de veto.

Según Newton Emerson, comentarista unionista en «The Irish Times» de Dublín, «el DUP da por garantizada la paciencia de Irlanda del Norte». «¿Cuánto tiempo puede el segundo partido en Belfast estancar la autonomía por algo que todo el mundo sabe que es un intento de salvar las apariencias?», se pregunta. A ese embrollo se sumar ahora Boris Johnson, que insistió tras firmar el Brexit que no habría controles fronterizos en Irlanda del Norte.