Suecia y Dinamarca alertan de varias fugas en el gasoducto ruso Nord Stream

Las dos conducciones que unen Rusia y Alemania por el Báltico permanecen cerrados. Aún se desconocen las causas

OLATZ HERNÁNDEZ

La Autoridad Marítima sueca ha alertado esta madrugada de dos fugas en el gasoducto Nord Stream 1, en el mar Báltico. El anuncio ha llegado poco después de que las autoridades danesas advirtieran de que habían detectado un escape de gas en el proyecto del Nord Stream 2, en aguas que pertenecen a Suecia y Dinamarca. Aunque los dos conductos permanecen cerrados, contienen gas, que debe permanecer a una presión constante.

Aún se desconocen las causas de las fugas de los dos gasoductos, que están muy cercanas unas de otras, en una zona a unos 20 kilómetros al sureste de la isla danesa de Bornholm. Por el momento, tanto Suecia como Dinamarca han prohibido el tráfico marítimo en un radio de nueve kilómetros y también han cerrado el espacio aéreo en la zona. Los dos países permanecen en alerta y vigilan de cerca los escapes. Las roturas de tuberías ocurren en raras ocasiones, por lo que la empresa gestora de la infraestructura ha decidido «aumentar el nivel de emergencia» y «asegurar la vigilancia» de los dos gasoductos, ante una situación «sin precedentes». «Es imposible estimar el tiempo necesario para la recuperación de la infraestructura de transporte de gas», ha señalado la compañía operadora.

Por su parte, Rusia se ha mostrado «muy preocupado» con la situación y ha pedido una investigación «en profundidad» sobre lo ocurrido. «Ahora mismo no podemos descartar ninguna opción, ni siquiera que se trate de un sabotaje», ha dicho en rueda de prensa el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

Ya de madrugada, las autoridades danesas han advertido a los barcos de que no se acerquen a la zona, debido a que el gas del Nord Stream 2 se estaba filtrando al mar. Aunque su puesta en marcha fue anulada a principios de año como represalia por la invasión rusa de Ucrania, el gasoducto había sido «preparado técnicamente» y «llenado con gas», según ha explicado su empresa gestora.

Esta misma noche el operador del Nord Stream 1 también ha informado de una reducción de la presión en esta instalación a causa de otras dos fugas. «Las razones están siendo aclaradas», indicó Nord Stream AG. La Comisión Europea sigue de cerca la evolución de la situación y su impacto en el medioambiente.

El Gobierno de Berlín también se mantiene vigilante, pero asegura que esto no afecta al suministro de gas del país. Y es que este conducto también se encuentra cerrado desde septiembre, cuando Rusia cortó el flujo de gas argumentando problemas en una estación energética cercana a San Petesburgo, cuando en realidad se trataba de una represalia por las sanciones europeas a Moscú.