Imagen de archivo del rescate a una patera / efe

Una nueva tragedia en el Mediterráneo deja medio centenar de desaparecidos

La Guardia Costera griega rescata a 29 migrantes en el Mar Egeo después de que naufragase la patera en la que viajaban

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

El Mediterráneo oriental fue este miércoles testigo de una nueva tragedia. La Guardia Costera griega rescató a 29 migrantes que viajaban a bordo de una precaria embarcación que había partido desde la costa turca en dirección a Italia y que naufragó en el Mar Egeo, entre las islas helenas de Kárpatos y Rodas. Según testimonios de los supervivientes, en la embarcación viajaban aproximadamente 50 personas más que se encuentran en paradero desconocido.

La operación se inició a primera hora del día, cuando las autoridades fueron informadas del naufragio. Dos patrulleros de los guardacostas fueron movilizados, así como un helicóptero de la fuerza aérea griega. Además, cuatro barcos que navegaban por la zona también se sumaron a las labores de rescate y búsqueda de los desaparecidos. Las fuertes rachas de viento, de hasta 50 kilómetros por hora, dificultaron las tareas.

Dos de los supervivientes fueron trasladados en helicóptero hasta Kárpatos, mientras que los otros 27 fueron transportados a tierra, a la isla de Kos, a bordo de uno de los cargueros que se unió a la búsqueda. En cualquier caso, la mayoría de ellos no tenían chaleco salvavidas, según desvelaron las autoridades.

Los rescatados eran todos varones, en su mayoría de origen afgano, iraquí e iraní, según informó una responsable de la oficina de prensa de los guardacostas. Esta misma fuente aseguró que habría hasta 50 personas desaparecidas. Una cifra que puso en duda un portavoz de este cuerpo de rescate, Nikos Kokalas. «No es posible que este barco haya transportado 80 migrantes». La precaria embarcación apenas tenía 15 metros de eslora y solamente una cabina. «Estamos hablando de una cifra más baja», señaló, rebajando el número de desaparecidos a «unos 30».

No es la primera tragedia que sucede en el Egeo. Hace apenas unos días, el pasado domingo, los guardacostas griegos rescataron a 122 migrantes cerca de Rodas, después de que su embarcación tuviera problemas.

La peligrosa travesía entre las islas griegas y las costas turcas, muy próximas entre sí, se cobra cada año la vida de muchos migrantes y refugiados que intentan llegar a Europa a bordo de embarcaciones improvisadas, en un intento por huir de la guerra y la miseria. Se trata de una ruta muy habitual para migrantes de Oriente Próximo, Asia y África oriental. Sin embargo, el aumento de las patrullas griegas en estas aguas en los últimos tiempos hace que los traficantes que diseñan la ruta eviten las islas y tomen otra más larga directamente hasta Italia.

Trágico balance

Desde enero de este año, al menos 64 personas han muerto en el Mediterráneo oriental, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En 2021, la cifra fue de 111 a lo largo de todo el año.

Según las autoridades helenas, la cantidad de llegadas de migrantes y refugiados a Grecia, principalmente desde Turquía, ha aumentado este año. En las islas se ubican grandes campos de refugiados donde los migrantes aguardan a que se tramiten sus solicitudes de asilo, un proceso que puede llevar varios meses, si no años.

Atenas acusa a Ankara de hacer la vista gorda ante los traficantes de personas y permitir que los migrantes lleguen a Grecia en violación de un acuerdo de marzo de 2016 que exige a Turquía contener la migración desde su territorio a cambio de ayuda financiera europea. Turquía, por su parte, niega las acusaciones.