Vladímir Putin, con ropa de camuflaje, observa los ensayos militares Vostok-2022. / efe

Putin supervisa las maniobras militares conjuntas con China, India, Bielorrusia y Siria

El presidente presencia los ejercicios en el Extremo Oriente ruso y este miércoles estará en el Foro Económico Oriental de Vladivostok

RAFAEL M. MAÑUECO

Vladímir Putin se ha tomado un respiro de las malas noticias que le llegan del campo de batalla en Ucrania y se ha ido a miles de kilómetros, al Extremo Oriente ruso para presenciar las maniobras militares Vostok-2022 (Oriente.2022), en las que participan, además de Rusia, fuerzas de China, India, Bielorrusia, Siria y otros países. El canal de televisión militar ruso Zvezdá ha mostrado imágenes de Putin en compañía de su ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, sonrientes, ataviados con chaquetones de camuflaje y observando los ejercicios desde el puesto de mando en el campo de entrenamiento de Serguéyevski. Junto a ellos, más serio, aparece enfrascado en sus apuntes el jefe del Alto Estado Mayor del Ejército, Valeri Guerásimov.

Según ha explicado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, el despliegue militar de las maniobras comenzó el 1 de septiembre y se extiende a través de siete polígonos de tiro en el extremo este de Rusia y a orillas de los mares de Japón y Ojotsk. El operativo, en el que han sido involucrados más de 50.000 efectivos, unas 5.000 unidades blindadas, 140 aviones y 60 navíos, será clausurado este miércoles.

Una de las particularidades de estas maniobras es que participan países que mantienen relaciones complicadas entre sí. Tal es el caso de India y China, que tienen contenciosos fronterizos irresueltos, o Rusia y Kazajistán, que atraviesan un momento difícil en sus relaciones después de que el presidente kazajo, Kasim Zhomart Tokáev, calificase de «territorios cuasi-estatales» las repúblicas separatistas ucranianas de Donetsk y Lugansk, apoyadas militarmente por Moscú desde 2014. También hay fuerzas en estas maniobras de Azerbaiyán y Armenia, que todavía no ha recompuesto sus relaciones después de la guerra que les enfrentó en el otoño de 2020 por el control del enclave de Nagorno Karabaj.

Sin embargo, estos ejercicios no han sido los más grandiosos. Las anteriores maniobras Vostok, realizadas en septiembre de 2018, contaron con la participación de casi 300.000 soldados, 36.000 tanques, más de 1.000 aviones y 80 navíos de guerra. Fueron las más importantes desde 1981 y la OTAN subrayó entonces que constituyeron «la preparación de las tropas rusas para un conflicto a gran escala».

En plena Guerra Fría, en 1981, la Unión Soviética llevó a cabo unas maniobras militares sin precedentes por su envergadura con el objetivo de intimidar al recién llegado a la Casa Blanca, Ronald Reagan, y lanzar una seria advertencia a la OTAN. Más de 40 años después, Putin intenta a duras penas meter en cintura a Ucrania. Una de las causas de que hoy Rusia haya desplegado menos efectivos que en 2018 es que los necesita en el país vecino y está teniendo enormes dificultades para reclutar el número necesario de soldados.

La Administración de EE UU ha mostrado su inquietud por la presencia de India en los ejercicios militares conjuntos con Rusia, informó Reuters, citando a la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, que consideró «preocupante para Washington que, mientras Moscú continúe librando la guerra contra Ucrania, haya países que participen en las maniobras rusas». Lo cierto es que, salvo Bielorrusia, ninguno de los Estados implicados en los ejercicios Vostok-2022 ha enviado fuerzas ni material bélico a luchar contra Ucrania. Ni siquiera Siria.

Estrechar lazos con Pekín

La visita al Extremo Oriente ruso de Putin continuará este miércoles en la ciudad portuaria de Vladivostok para tomar parte en el Foro Económico Oriental, al que han sido invitadas unas 5.000 personas. Este conclave abrió sus puertas el lunes y en su sesión plenaria, además del presidente ruso, estará el jefe del Legislativo chino, Li Zhanshu, número tres en la jerarquía del Estado de su país. Li es la autoridad del Partido Comunista de China de más alto rango en viajar a Rusia desde el comienzo de la intervención militar en Ucrania, el pasado 24 de febrero.

Pekín ha evitado condenar la invasión rusa de Ucrania, está en contra de las sanciones contra Moscú y deplora el envío de armas occidentales a las tropas ucranianas. Putin y su homólogo chino, Xi Jinping, se reunieron en Pekín a principios de febrero antes de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno.

El gigante energético ruso Gazprom declaró este martes en un comunicado que «se ha establecido una transición para realizar los pagos por las entregas de gas ruso a China en las divisas locales, el rublo y el yuan». Según la nota, «el nuevo mecanismo de pago es una solución mutuamente ventajosa, oportuna, fiable y práctica», subraya el presidente de la compañía, Alexéi Miller, quien cree que se producirá «un impulso suplementario en el desarrollo de nuestras economías». En el marco del Foro de Vladivostok, el jefe del Kremlin tiene previsto reunirse también con el jefe de la junta militar de Birmania, Min Aug Hlaing.