Carlos III recibe a una aglomeración de personas ante el castillo de Cardiff. / EFE

Protestas contra Carlos III en la visita a su principado

Arrestos en Edimburgo, Londres y Oxford por manifestaciones inocuas han fomentado el deseo de expresar rechazo a la monarquía

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

Una manifestación de protesta ha recibido al rey Carlos III en las puertas del castillo de Cardiff, en el tramo final de su gira por las cuatro naciones británicas, tras su accesión al trono. Las imágenes sugieren que el número de manifestantes no pasaba de un centenar. Abuchearon el paso del vehículo que transportaba a los reyes. Mostraban carteles contra la monarquía o la 'subyugación colonial'.

Las protestan han aumentado como reacción a los arrestos en Edimburgo por expresiones de rechazo a la monarquía, o de la presencia del príncipe Andrés, que niega haber conocido a una mujer a la que pagó una compensación de unos diez millones de euros, tras acusarle ella de violación cuando era menor de edad. En Oxford, la Policía arrestó a un hombre que pasaba por el lugar de la proclamación del nuevo rey y preguntó: «¿Quién le ha elegido?».

De las tres naciones periféricas que el rey ha visitado en el inicio de su reinado, la dividida Irlanda del Norte es la que más republicanos tiene. En el segmento social católico y pro-irlandés, el republicanismo es mayoritario. El independentismo galés, que ha aumentando en los últimos años, es republicano, pero el deseo de separación no llega al tercio de la población en las encuestas. El ministro principal en Cardiff, Mark Drakeford, laborista, es también republicano.

El nuevo rey invocó en su visita a Llyvellyn, uno de los héroes del movimiento por la independencia. Era el príncipe de Gales en el siglo XIII. Murió en una batalla contra las tropas de Eduardo I, rey inglés de la dinastía francesa de los Plantagenet. que se casó con Leonor de Castilla. Sus féretros están en la abadía de Westminster, donde se celebrará este lunes el funeral por Isabel II.

Irritaciones

Carlos III pronunció parcialmente en galés su respuesta a las condolencias expresadas por la asamblea autonómica. Recordó el apego de su madre al País de Gales en tiempos difíciles. Tras la muerte de 28 adultos y 116 niños, aplastados por el alud de una montaña de carbón en la ciudad minera de Aberfan, en 1966, visitó regularmente la localidad.

Guillermo, el nuevo príncipe de Gales –un título que desde el siglo XV toman los herederos a la corona de Londres– pasó unos años en la isla de Anglesey, en el noroeste de la región. Se había casado con Catalina y trabajaba como piloto de helicóptero en una base próxima de la Real Fuerza Aérea. Catalina y los hijos de la pareja tuvieron en Gales sus primeros compromisos oficiales como parte de la realeza.

Su padre aprendió bases de la lengua galesa antes de que su madre le invistiera como príncipe de Gales, en 1969, en una ceremonia estéticamente rompedora, diseñada por el entonces cuñado de la reina, el fotógrafo Antony Armstrong-Jones, conde de Snowdon. El joven príncipe fue protegido con un chaleco antibalas durante la ceremonia, por el temor de que nacionalistas galeses le atacasen. Ahora ha irritado que el nombramiento de Guillermo no haya sido consultado con la asamblea galesa.