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Imagen del accidente entre los dos trenes. Efe

El accidente ferroviario con más de 40 muertos le cuesta el cargo al ministro de Transportes griego

El choque entre un Intercity con 350 pasajeros a bordo, en su mayoría estudiantes, y un convoy de mercancías deja además un centenar de heridos

Darío Menor

Roma

Miércoles, 1 de marzo 2023, 18:52

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En la peor tragedia ferroviaria en la historia de Grecia, al menos 40 personas han fallecido y más de un centenar han resultado heridas al chocar a última hora de la noche del martes un tren de pasajeros con 350 personas con un convoy de mercancías. El incidente, que le ha costado ya el cargo al ministro de Transporte e Infraestructuras, Konstantinos Karamanlis, se ha producido cerca de la localidad de Tempo, a unos 380 kilómetros al norte de la capital helena, y ha tenido lugar cuando ambos trenes colisionaron a gran velocidad al coincidir en la misma vía, lo que provocó el descarrilamiento parcial del Intercity proveniente de Atenas y dirigido a Tesalónica, la segunda ciudad del país.

Los primeros vagones quedaron destruidos por el choque y el incendio que se produjo luego, con temperaturas de hasta 1.500 grados centígrados, según ha explicado Giorgos Manoli, alcalde de Tempo. Entre los fallecidos hay ocho empleados ferroviarios, cuatro de los cuales eran los respectivos maquinistas de los trenes implicados.

Karamanlis ha explicado este miércoles en una nota difundida por medios locales, y tras visitar el lugar de los hechos, que considera un «deber» dejar de ser el ministro de Transporte, como «un pequeño gesto de respeto» a las personas que han muerto «injustamente». En este sentido, ha asumido en primera persona «la responsabilidad de las deficiencias del Estado y el sistema político griego durante años». «Cuando algo tan terrible ocurre, no podemos seguir actuando como si nada», ha remarcado.

En las operaciones de rescate en la zona del accidente participaron 150 bomberos y decenas de sanitarios, que utilizaron grúas y maquinaria pesada para retirar el amasijo de hierros en que quedaron reducidos los vagones y tratar de recuperar así los cuerpos sin vida de los viajeros. Eran en su mayoría estudiantes universitarios que regresaban a sus lugares de residencia una vez concluido un puente festivo con motivo del inicio de la Cuaresma ortodoxa. «No había visto nada igual en mi vida. Cinco horas después seguimos encontrando cadáveres», contó a los medios locales uno de los miembros de los equipos de rescate. Dos hospitales de la ciudad cercana de Larisa fueron puestos en estado de alarma para acoger a los heridos, 25 de los cuales están en situación grave.

Un detenido

Hacia el lugar donde se produjo el incidente se dirigió también el primer ministro, el conservador Kyriakos Mitsotakis, que proclamó tres días de luto nacional por la tragedia. «Todo demuestra que, lamentablemente, el drama se debe a un trágico error humano», aseguró en televisión el jefe del Ejecutivo. Según el portavoz del Gobierno, Yannis Economou, se ha abierto una investigación para aclarar cómo pudo ser posible que los dos convoyes recorrieran varios kilómetros sobre la misma vía. Por ese motivo, las autoridades arrestaron ya al jefe de la estación por su posible responsabilidad en el choque.

«Nuestro vagón no descarriló, pero los de la parte anterior están destrozados», relató un adolescente que no quiso dar su nombre, según informó la agencia AP. Este superviviente contó que antes del choque escuchó el ruido del freno, saltaron chispas y luego se produjo un violento parón. Él consiguió escapar por la ventana tras romper el vidrio con su mochila. «No estoy herido, pero tengo manchas de sangre de las personas heridas que estaban a mi lado», indicó a los medios locales otro viajero visiblemente conmocionado.

«Los trenes están completamente destruidos, tanto el de pasajeros como el de mercancías», declaró Vassilis Polyzos, un residente de la zona que fue de los primeros en llegar al lugar del accidente. Se encontró allí a varios viajeros que trataban de salir de los vagones posteriores del convoy. «Estaban muy asustados y mirando a su alrededor. No sabían ni dónde estaban», puntualizó.

Galería.

En la estación de tren de Tesalónica, adonde fueron llevados en autobús los supervivientes que no estaban graves, se vivieron momentos de gran tensión para las familias de los viajeros. «Mi hijo no responde al teléfono», ha declarado una angustiada madre a la espera de recibir noticias de su familiar, según ha informado la agencia Reuters. Otra mujer corrió a abrazar a su hija en cuanto bajó del autobús, pero ésta le pidió que no lo hiciera por los dolores que tenía debido al accidente. «Había cables ardiendo por todos lados y nos quemábamos conforme escapábamos. El fuego estaba por un lado y por otro y estábamos en pánico», ha explicado Stergio Minenis, de 28 años.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha mostrado sus condolencias al pueblo griego por el «terrible incidente» y ha asegurado: «Toda Europa está en luto con vosotros». En la misma línea se ha expresado la presidenta del Europarlamento, Roberta Metsola, que ha agradecido el trabajo de «todos los socorristas y el personal médico», como también hizo la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

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