El presidente de Francia, Emmanuel Macron, en la toma de posesión. / Afp

Macron promete una nueva forma de gobernar para su segundo mandato

El presidente de Francia asume su segundo mandato de cinco años en una solemne ceremonia

BEATRIZ JUEZ Corresponsal. París

El segundo mandato del presidente francés Emmanuel Macron será un quinquenio de acción. Así lo prometió el jefe de Estado galo en el discurso de investidura que pronunció este sábado en la sala de fiestas del Palacio del Elíseo, tras ser reelegido el pasado 24 de abril presidente con el 58,5% de los votos.

A diferencia de otros países que en tiempos de crisis han optado por «el repliegue», «la tentación nacionalista» o «la nostalgia del pasado», el pueblo francés apostó en las pasadas elecciones por «un proyecto claro y explícito de futuro, un proyecto republicano y europeo, un proyecto de independencia en un mundo desestabilizado, un proyecto de progreso científico, social y ecológico» y «dando la espalda a las demagogias fáciles», aseguró Macron ante 450 invitados.

El primer mandato de Macron no fue fácil. Estuvo marcado por una sucesión de crisis: desde las violentas protestas de los 'chalecos amarillos' a la guerra de Ucrania, pasando por la pandemia de Covid-19, las manifestaciones contra la reforma de las pensiones y atentados terroristas.

Macron, al que sus detractores consideran demasiado arrogante y autoritario, prometió que este segundo mandato, que comienza oficialmente el próximo 14 de mayo a medianoche, será diferente. No serán cinco años de más de lo mismo. Considera que el pueblo francés «no ha prolongado el mandato que termina», sino que «un pueblo nuevo, diferente de hace cinco años» ha confiado «a un presidente nuevo un mandato nuevo». Este nuevo quinquenio estará marcado por «una acción decidida por Francia y por Europa», prometió el mandatario

La ceremonia de investidura fue más sobria que hace cinco años, al igual que ocurrió con la de sus dos predecesores que fueron reelegidos en el puesto, François Mitterrand y Jacques Chirac.

Macron es consciente de que a pesar de que ha salido reelegido presidente, el país está muy dividido y que muchos de los que votaran por él no lo hicieron convencidos porque consideraran que era el mejor candidato, sino para evitar que la extrema derecha de Marine Le Pen llegara al poder.