Coquerel atiende a los medios de comunicación tras ser elegido para dirigir la Comisión de Fiananzas. / Sarah Meyssonnier

La izquierda gala frena la expansión de la ultraderecha en la Asamblea Nacional

La Francia Insumisa se hace con la comisión de Finanzas que perseguía Le Pen

BEATRI JUEZ PARÍS

La unión de partidos izquierdas (Nupes) liderada por Jean-Luc Mélenchon ha logrado la presidencia de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional francesa, uno de los puestos más disputados de la Cámara baja del Parlamento. Reagrupación Nacional, la formación de Marine Le Pen, considera que les correspondía a ellos al ser los más votados entre la oposición.

El cargo será ocupado por el diputado de La Francia Insumisa Éric Coquerel tras obtener 21 votos, frente a los 11 del ultraderechista Jean-Philippe Tanguy y los 9 de Véronique Louwagie, candidata de Los Republicanos (derecha moderada).

Coquerel, candidato común de la Nueva Unión Popular Ecologista y Social (Nupes) era el favorito, aunque hasta el final temió que el resto de las siglas se aliaran contra él, algo que finalmente no ocurrió.

Le Pen se ha llevado las manos a la cabeza. «La extrema izquierda más sectaria y más radical ha sido elegida gracias a la derecha, que ha hecho una vez más prueba de cobardía», ha dicho la líder ultraderechista. Considera «inquietante» que una comisión «tan sensible» esté en manos de La Francia Insumisa y culpa de ello a Los Republicanos, que podría haber evitado que ocurriera.

Todas las fuerzas de la oposición optaban por la presidencia de la comisión de Finanzas, valorada como un verdadero contrapoder, ya que examina todos los proyectos del Presupuesto antes de su paso por el hemiciclo, supervisa las cuentas del Estado, tiene acceso a informaciones confidenciales y puede pedir la apertura de una investigación parlamentaria.

Candidato común

Reagrupación Nacional, con 89 de 577 diputados en la Asamblea Nacional, es el principal partido de la oposición, seguido de La Francia Insumisa con 75 diputados. Por tradición, la presidencia de la comisión de Finanzas está en manos de la oposición, aunque no necesariamente en la del partido con más escaños, como ha ocurrido ahora. La unión de partidos de izquierdas, que suman 150 diputados, presentó un candidato común para superar a la extrema derecha.

De cualquier manera, el partido de Le Pen no se va con las manos vacías. Ha conseguido dos de las seis vicepresidencias. La Nupes denuncia que lo logró gracias a la derecha moderada y de la coalición gubernamental.

Le Pen perdió en abril las elecciones presidenciales frente al centrista Emmanuel Macron, pero logró un «tsunami electoral» en las legislativas del pasado día 19, según Jordan Bardella, presidente interino de Reagrupación Nacional. En 2017, obtuvo solo 8 escaños.

Los 89 diputados actuales en la Asamblea Nacional y sus 19 eurodiputados en Bruselas demuestran que funciona la estrategia de normalización de su partido que Le Pen comenzó hace una década. Cambió el nombre a Reagrupación Nacional, consciente de que la denominación Frente Nacional espantaba a muchos votantes. También expulsó a su padre, Jean-Marie Le Pen, y a los miembros más radicales para suavizar su discurso. Su objetivo era hacer que la formación fuera más presentable ante la opinión pública francesa y consolidarse ella misma como una alternativa creíble a Macron.

El efecto Zemmour

A esta normalización ha contribuido asimismo la irrupción en la campaña presidencial del ultraderechista Éric Zemmour, quien, con sus salidas de tono, hizo parecer a Le Pen moderada ante la opinión pública.

El fin del cordón sanitario contra la extrema derecha también explica este éxito electoral. En comicios anteriores, cada vez que un candidato pasaba a la segunda vuelta todos los rivales se unían contra él. «Ni un voto», proclamaban. Esta vez las consignas no fueron tan claras.

Le Pen ha prometido que hará «una oposición firme pero responsable. Es decir, respetuosa de las instituciones». Por ello anunció que su primera propuesta de ley será contra el islamismo. Ya sueña con las presidenciales de 2027 después de que, según Bardella, con sus 89 diputados «se abre una nueva era para Reagrupación Nacional: ésa que conducirá a la victoria».